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sobre Gerena
Pueblo de canteras de granito y tradición minera situado en la transición entre la vega y la sierra
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En el corazón de la comarca de Sierra Norte de Sevilla, a tan solo 25 kilómetros de la capital hispalense, se encuentra Gerena, una villa andaluza que conserva el encanto auténtico de los pueblos de interior. Con sus 7.833 habitantes y situada a 86 metros de altitud, esta localidad ofrece un respiro perfecto de la vorágine urbana, envuelta en un paisaje de suaves colinas cubiertas de olivares y dehesas que dibujan el horizonte serrano.
Gerena es mucho más que un destino de proximidad; es una ventana al alma rural andaluza, donde las tradiciones se mantienen vivas y el ritmo pausado invita a desconectar. Sus calles blancas, salpicadas de naranjos y adornadas con rejas de hierro forjado, narran siglos de historia que se remontan a la época romana, cuando ya existía un asentamiento conocido como Gerunda.
El pueblo destaca por su privilegiada ubicación como puerta de entrada a la Sierra Norte, convirtiéndose en base ideal para explorar tanto el rico patrimonio natural de la comarca como disfrutar de la hospitalidad andaluza en estado puro.
Qué ver en Gerena
El patrimonio arquitectónico de Gerena refleja su larga trayectoria histórica. La Iglesia Parroquial de Santa María de las Nieves, construida en el siglo XVI, preside el centro del pueblo con su imponente torre mudéjar. Su interior alberga interesantes retablos barrocos y tallas de gran valor artístico que merecen una visita pausada.
Paseando por el casco histórico, llaman la atención las casas señoriales de los siglos XVIII y XIX, con sus característicos patios andaluces y fachadas encaladas. La Casa Consistorial, ubicada en la plaza principal, es un buen ejemplo de la arquitectura civil de la época.
En los alrededores del pueblo, los amantes de la naturaleza encontrarán el Parque Periurbano de La Puebla del Río, un espacio natural que se extiende hacia la vecina localidad y ofrece rutas de senderismo entre pinos y eucaliptos. La dehesa de encinas que rodea Gerena constituye un ecosistema típicamente mediterráneo donde pastar ganado y recolectar bellotas forman parte del paisaje tradicional.
No hay que perderse tampoco los restos de antiguos molinos de aceite diseminados por el término municipal, testigos silenciosos de una tradición olivarera que continúa siendo pilar económico de la localidad.
Qué hacer
Gerena invita a practicar turismo activo en un entorno privilegiado. Las rutas de senderismo por las colinas circundantes ofrecen panorámicas espectaculares de la campiña sevillana, especialmente durante el amanecer y el atardecer. Los senderos señalizados conectan con otros pueblos de la Sierra Norte, permitiendo descubrir la red de caminos tradicionales que unían las localidades.
Para los aficionados al cicloturismo, los caminos rurales entre olivares proporcionan recorridos de dificultad moderada con gran valor paisajístico. La carretera que conecta con El Garrobo y Alanís del Sierra es especialmente recomendable para los ciclistas.
La gastronomía local merece capítulo aparte. Los productos de la matanza, el aceite de oliva virgen extra y las migas andaluzas forman parte de una cocina tradicional que se puede degustar en los establecimientos locales. Durante la temporada de caza, los platos de venado y jabalí son especialmente apreciados.
Los talleres de artesanía local, especialmente la alfarería y el trabajo en esparto, permiten conocer oficios ancestrales que aún se practican en el pueblo. Algunos artesanos abren sus talleres a los visitantes, ofreciendo demostraciones de estas técnicas tradicionales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Gerena mantiene vivo el folklore andaluz a lo largo del año. La Feria de Agosto, que se celebra durante la segunda quincena del mes, transforma el pueblo con casetas, música flamenca y actividades para toda la familia. Es el momento álgido del año social gerenense.
En abril, la Romería de la Virgen de Consolación congrega a vecinos y visitantes en una colorida procesión hasta la ermita situada en las afueras del pueblo. Esta festividad combina devoción religiosa con tradición gastronómica, ya que las familias preparan elaborados almuerzos campestres.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, destacando las procesiones del Viernes Santo que recorren las calles del casco histórico en un ambiente de recogimiento y tradición.
En diciembre, las fiestas navideñas incluyen belenes vivientes y zambombás que recuperan villancicos tradicionales andaluces, creando un ambiente entrañable en las noches invernales.
Información práctica
Llegar a Gerena desde Sevilla es sencillo por la carretera A-460, un trayecto de aproximadamente 30 minutos que discurre por paisajes de campiña y sierra. También existe conexión por carreteras comarcales desde Guillena y El Garrobo.
La mejor época para visitar Gerena es durante los meses de primavera (marzo-mayo) y otoño (octubre-noviembre), cuando las temperaturas son más suaves y el campo presenta sus mejores colores. Los veranos pueden ser calurosos, aunque las tardes ofrecen temperaturas agradables para pasear.
Para el alojamiento, aunque Gerena no cuenta con grandes hoteles, sí dispone de casas rurales que permiten una inmersión completa en el ambiente serrano. Es recomendable reservar con antelación, especialmente durante las fiestas locales.
El pueblo cuenta con todos los servicios básicos: centro de salud, farmacia, supermercados y varios establecimientos de restauración donde degustar la gastronomía local.