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sobre Herrera
Municipio situado en un cruce de caminos geográfico con termas romanas y tradición olivarera
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En el corazón de la comarca sevillana de Sierra Sur, Herrera se alza como un testimonio vivo de la Andalucía más auténtica. Esta villa de 6.544 habitantes, situada a 254 metros de altitud, conserva el encanto de los pueblos blancos andaluces sin las multitudes turísticas de otros destinos más conocidos. Sus calles empedradas y sus casas encaladas forman un laberinto urbano donde cada rincón cuenta una historia centenaria.
Herrera es uno de esos destinos que invitan a la calma y al descubrimiento pausado. Aquí el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, permitiendo al viajero conectar con la esencia de la vida rural andaluza. Sus olivares se extienden hasta donde alcanza la vista, creando un paisaje de onduladas colinas plateadas que cambia de color según la estación y la hora del día.
Qué ver en Herrera
El patrimonio histórico de Herrera refleja siglos de historia andaluza. La Iglesia de Santa María de la Granada preside el casco urbano con su imponente fachada, siendo el principal referente arquitectónico de la localidad. Este templo, de origen medieval pero reformado en épocas posteriores, alberga interesantes retablos y tallas que merecen una visita detenida.
El Ayuntamiento y la Plaza del Ayuntamiento forman el núcleo social y administrativo del pueblo, donde se concentra la vida diaria herreña. Los edificios que rodean esta plaza mantienen la arquitectura tradicional andaluza, con sus característicos balcones de forja y fachadas encaladas.
No puede faltar un paseo por el casco histórico, declarado conjunto de interés cultural. Sus calles estrechas y empinadas, como la Calle Real o la Calle Nueva, conservan el trazado urbano de origen árabe y ofrecen rincones fotogénicos en cada esquina. Los patios andaluces, muchos de ellos adornados con macetas de geranios y jazmines, se entreabren al paso del viajero curioso.
Los alrededores de Herrera ofrecen hermosos paisajes naturales. Los olivares centenarios que rodean el municipio crean un mar plateado especialmente hermoso durante la floración primaveral. Las vías pecuarias y antiguos caminos rurales permiten adentrarse en este paisaje agrícola tradicional.
Qué hacer
Herrera es perfecta para el turismo de naturaleza y las actividades al aire libre. Los numerosos senderos rurales que parten del municipio permiten explorar la campiña sevillana a pie o en bicicleta. Estas rutas atraviesan olivares, conectan cortijos históricos y ofrecen magníficas vistas panorámicas de la Sierra Sur.
La gastronomía local es uno de los grandes atractivos de Herrera. Los productos derivados del olivar son protagonistas, desde el aceite de oliva virgen extra hasta las aceitunas aliñadas según recetas tradicionales. Los guisos típicos de la zona, como el gazpacho, el salmorejo y las migas, pueden degustarse en los establecimientos locales que mantienen las recetas tradicionales.
Para los amantes de la fotografía rural, Herrera ofrece infinitas oportunidades. Los amaneceres y atardeceres sobre los olivares crean juegos de luces únicos, mientras que la arquitectura popular proporciona excelentes composiciones urbanas.
Las rutas del aceite permiten conocer el proceso de elaboración de uno de los mejores aceites de oliva de Andalucía, visitando almazaras tradicionales y aprendiendo sobre las técnicas de cultivo y recolección que se han transmitido de generación en generación.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Herrera mantiene vivas las tradiciones más arraigadas de Andalucía. La Semana Santa se vive con especial intensidad, cuando las hermandades locales procesionan por las calles del pueblo en un ambiente de profundo recogimiento.
En mayo, las cruces de mayo adornan patios y plazas, creando un espectáculo de color y fragancia que culmina con las tradicionales cruces de flores. Durante estos días, el pueblo se viste de gala y los vecinos abren sus patios para mostrar sus mejores galas florales.
Las fiestas patronales en honor a Santa María de la Granada se celebran en agosto, coincidiendo con las vacaciones estivales. Durante estos días, Herrera se llena de casetas, música y bailes tradicionales que se prolongan hasta altas horas de la madrugada.
En septiembre, la vendimia y la recolección de la aceituna marcan el ritmo de las fiestas rurales, donde se celebra la abundancia de la cosecha con degustaciones de productos locales y actividades tradicionales.
Información práctica
Herrera se encuentra a 85 kilómetros de Sevilla capital, con acceso directo por la A-92 en dirección a Antequera, tomando después la A-361. El viaje en coche desde Sevilla dura aproximadamente una hora.
La mejor época para visitar Herrera es durante la primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre), cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus mejores colores. La primavera es especialmente recomendable para contemplar la floración de los olivos.
Para el alojamiento, Herrera cuenta con casas rurales que ofrecen una experiencia auténtica de la vida en el campo andaluz. Es recomendable reservar con antelación, especialmente durante las fiestas locales y los fines de semana de primavera.