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sobre Martín de la Jara
Pueblo agrícola en el límite con Málaga rodeado de paisajes de olivar y la laguna del Gosque
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En el corazón de la comarca de Sierra Sur, a 405 metros sobre el nivel del mar, se alza Martín de la Jara como una joya serrana que conserva intacto el sabor de la Andalucía más auténtica. Este municipio sevillano de poco más de 2.600 habitantes es un destino perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y sumergirse en la tranquilidad de los paisajes olivareros y cerealistas que caracterizan esta zona privilegiada entre Sevilla y Málaga.
Sus calles blancas y empinadas, salpicadas de casas señoriales y rincones con encanto, invitan al paseo pausado y a la contemplación. Martín de la Jara no es solo un pueblo para visitar, sino para vivir intensamente, degustando cada momento entre el aroma de los naranjos y el sonido del viento que mece los campos de cereal que se extienden hasta donde alcanza la vista.
La historia se respira en cada esquina de este enclave serrano, donde el tiempo parece haberse detenido para ofrecer al viajero una experiencia única de turismo rural en estado puro.
Qué ver en Martín de la Jara
El patrimonio arquitectónico de Martín de la Jara refleja siglos de historia andaluza. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, construida en el siglo XVI, preside el conjunto urbano con su imponente torre campanario que se divisa desde varios kilómetros de distancia. Su interior alberga interesantes retablos barrocos y una imagen de la Virgen muy venerada por los lugareños.
Paseando por el casco histórico, el visitante descubrirá numerosas casas señoriales de los siglos XVIII y XIX, con sus característicos patios andaluces y balcones de forja que hablan del próspero pasado agrícola de la localidad. La Plaza de España constituye el centro neurálgico del pueblo, rodeada de edificios de arquitectura tradicional donde destaca el Ayuntamiento.
En los alrededores del núcleo urbano, el paisaje se transforma en un mosaico de olivares centenarios y campos de cereal que ofrecen estampas de gran belleza, especialmente durante los atardeceres, cuando la luz dorada baña los cerros circundantes. Los miradores naturales situados en las elevaciones próximas brindan panorámicas excepcionales de toda la comarca de Sierra Sur.
Qué hacer
Martín de la Jara es un destino ideal para los amantes del senderismo y las rutas a pie. Los senderos que parten del pueblo conectan con antiguos caminos rurales que atraviesan olivares y zonas de cultivo, permitiendo descubrir cortijos tradicionales y disfrutar del contacto directo con la naturaleza serrana.
La gastronomía local constituye otro de los grandes atractivos. Los productos de la tierra se transforman en platos tradicionales donde el aceite de oliva virgen extra, producido en la zona, es protagonista indiscutible. Los guisos de caza, las migas, el gazpacho serrano y los dulces caseros forman parte de una tradición culinaria que se ha transmitido de generación en generación.
Para los interesados en el turismo cultural, las visitas guiadas por el casco histórico permiten conocer en profundidad la historia local, las tradiciones artesanales y los oficios que han dado forma a la identidad de este pueblo serrano. Los talleres de cerámica y otras actividades artesanales ofrecen la oportunidad de llevarse un recuerdo único elaborado con las propias manos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Martín de la Jara está marcado por celebraciones que mantienen vivas las tradiciones andaluzas más arraigadas. La Feria de Agosto, que se celebra a mediados del mes, constituye el evento más importante del año, con casetas, bailes tradicionales y actividades para todas las edades que llenan de vida las calles del pueblo.
La Semana Santa se vive con especial fervor, con procesiones que recorren las empinadas calles del casco histórico en un ambiente de recogimiento y tradición. Las cofradías locales mantienen vivas estas costumbres centenarias que atraen cada año a visitantes de toda la comarca.
En mayo, las Cruces de Mayo adornan rincones y plazas con flores y elementos decorativos, mientras que la festividad de San Isidro Labrador, patrón de los agricultores, se celebra con especial devoción en una localidad donde la agricultura sigue siendo fundamental.
Información práctica
Martín de la Jara se encuentra a 90 kilómetros de Sevilla capital, accesible a través de la A-92 en dirección Antequera, tomando la salida hacia Estepa y continuando por la A-8127. El trayecto en coche no supera los 75 minutos desde la capital hispalense.
La mejor época para visitar el municipio es durante los meses de primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus mejores colores. Los veranos pueden ser calurosos, aunque las noches ofrecen un clima muy agradable para los paseos.
Para una visita completa, se recomienda dedicar al menos una jornada completa, combinando el recorrido por el casco urbano con alguna ruta senderista por los alrededores. El pueblo cuenta con establecimientos de restauración donde degustar la gastronomía local y pequeños comercios donde adquirir productos típicos de la zona.