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sobre Pedrera
Conocida por sus canteras de piedra y la Sierra de la Cruz con tradición en la elaboración de aceite
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En el corazón de la Sierra Sur sevillana, donde los olivares se extienden como un mar plateado hasta el horizonte, se alza Pedrera, un pueblo blanco que conserva intacto el sabor de la Andalucía más auténtica. Con sus 4.960 habitantes y sus casas encaladas que brillan bajo el sol andaluz, este municipio situado a 460 metros de altitud ofrece al viajero una experiencia genuina, lejos de las multitudes y conectada con las tradiciones rurales que han marcado el pulso de estas tierras durante siglos.
Pedrera invita a perderse por sus calles empedradas, donde cada rincón cuenta una historia y el tiempo parece haberse detenido en una de las mejores versión del sur español. Aquí, entre el aroma del azahar en primavera y el murmullo de las conversaciones en las plazas, se descubre una Andalucía íntima que conquista a quienes buscan autenticidad y tranquilidad en sus escapadas.
Qué ver en Pedrera
El patrimonio de Pedrera se concentra en su casco histórico, donde destaca la Iglesia Parroquial de San Pedro, un templo que combina elementos mudéjares con posteriores añadidos barrocos. Su torre, visible desde cualquier punto del pueblo, se ha convertido en el símbolo arquitectónico más reconocible de la localidad. El interior alberga interesantes retablos e imágenes que reflejan la devoción popular de los pedreños.
La Plaza de España constituye el corazón neurálgico del pueblo, un espacio donde convergen las principales calles y donde se respira el ambiente típico de los pueblos andaluces. Aquí se encuentra el Ayuntamiento, edificio de arquitectura tradicional que preside este espacio de encuentro social.
Merece especial atención el conjunto de casas señoriales que salpican el casco urbano, con sus fachadas blancas adornadas con rejas de hierro forjado y balcones floridos que aportan color a las calles. Estas construcciones tradicionales, muchas de ellas del siglo XVIII y XIX, constituyen un museo al aire libre de la arquitectura popular andaluza.
Los alrededores de Pedrera ofrecen paisajes de gran belleza, especialmente los campos de olivares que se extienden por las colinas circundantes, creando un mosaico verde y plateado que cambia de color según la estación. Desde diversos miradores naturales se obtienen panorámicas espectaculares de la campiña sevillana.
Qué hacer
Pedrera es un destino ideal para los amantes del senderismo suave y las caminatas por el campo andaluz. Las rutas que parten del pueblo atraviesan olivares centenarios y permiten descubrir cortijos tradicionales, fuentes naturales y pequeños barrancos que rompen la monotonía del paisaje.
La gastronomía local constituye una experiencia imprescindible. Los productos de la tierra, especialmente el aceite de oliva virgen extra, protagonizan una cocina casera donde destacan las migas con tropezones, el gazpacho, el salmorejo y los guisos de legumbres. Los dulces tradicionales, como los roscos de vino y las tortas de aceite, endulzan las tardes en las confiterías locales.
Durante la temporada de recolección de la aceituna, entre noviembre y enero, es posible participar en experiencias de oleoturismo, conociendo el proceso tradicional de elaboración del aceite y degustando variedades autóctonas en almazaras familiares que mantienen métodos artesanales.
Los aficionados a la fotografía encontrarán en Pedrera infinidad de motivos: desde los juegos de luces y sombras en las calles estrechas hasta los contrastes cromáticos de los campos cultivados. Los amaneceres y atardeceres desde las zonas elevadas del pueblo ofrecen instantáneas memorables.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Pedrera gira en torno a las tradiciones religiosas y agrícolas. La Semana Santa se vive con especial intensidad, con procesiones que recorren las calles del pueblo acompañadas por el fervor popular y la emotividad característica de la Andalucía profunda.
En mayo se celebra la festividad de la Virgen de los Remedios, patrona del pueblo, con una romería que congrega a toda la comunidad en un ambiente de devoción y hermandad. Es una ocasión perfecta para presenciar las tradiciones musicales locales y degustar la gastronomía popular.
Las fiestas patronales de San Pedro, a finales de junio, transforman el pueblo durante varios días con verbenas, espectáculos folclóricos y actividades para todas las edades. La feria, aunque modesta en tamaño, conserva el ambiente familiar y acogedor que caracteriza a las celebraciones de los pueblos sevillanos.
En septiembre tiene lugar la Feria de Ganado, una tradición que conecta con el pasado ganadero del municipio y que atrae a visitantes interesados en conocer las costumbres rurales andaluzas.
Información práctica
Pedrera se sitúa a 120 kilómetros al este de Sevilla capital. La ruta más directa es tomar la A-92 hasta Osuna y después la A-351. El trayecto en coche dura aproximadamente una hora y media, atravesando paisajes típicos de la campiña sevillana.
una de las mejores época para visitar Pedrera es durante los meses de primavera (abril-mayo) y otoño (octubre-noviembre), cuando las temperaturas son suaves y los campos muestran su máximo esplendor. El verano puede ser caluroso, aunque las noches son frescas gracias a la altitud.
Para una visita completa se recomienda dedicar al menos una jornada completa, que permite recorrer el casco histórico con tranquilidad y realizar alguna ruta por los alrededores. Combinar la visita con otros pueblos cercanos de la Sierra Sur, como Osuna o Estepa, enriquece considerablemente la experiencia.