Artículo completo
sobre Benamejí
Puerta de la Subbética situada junto al río Genil famosa por su tradición bandolera y sus posibilidades para el turismo activo en un entorno de gran belleza paisajística
Ocultar artículo Leer artículo completo
Deja el coche en la avenida de Andalucía. Baja andando hacia el puente. En una hora lo has visto.
El puente de Benamejí es lo primero que ves al llegar. Lleva varios siglos ahí y sigue aguantando. No es el más espectacular de Andalucía, pero cumple: piedra, un solo arco grande y el Genil pasando por debajo camino de Córdoba. El pueblo se ha ido apoyando alrededor. En los años sesenta se abrió una grieta que se llevó por delante decenas de casas. Hoy esa zona está convertida en un parque-mirador con paneles que explican lo que pasó. No es nada descomunal, pero sirve para entender por qué el terreno aquí siempre se mira con respeto.
Llegar y aparcar
Benamejí queda pegado a la A‑45. Desde Córdoba suele rondar la hora larga en coche. Desde Málaga, más o menos lo mismo.
La parte antigua es bastante llana, algo poco habitual en esta parte de la Subbética. Lo más práctico es dejar el coche en la avenida de Andalucía y bajar andando hacia el puente y la plaza. No hay demasiado problema para aparcar salvo en agosto, cuando aparecen bastantes coches de la costa buscando interior y tranquilidad.
Qué ver
El puente es el punto claro del pueblo. Desde abajo se ve mejor que desde arriba.
La plaza de España es sencilla: kiosco de música en el centro, bancos y gente mayor echando la tarde. Si pasas a media tarde lo normal es ver partidas de cartas y conversación tranquila.
La iglesia principal ha pasado por varias reformas. Por dentro y por fuera da sensación de edificio bastante nuevo. Por la noche la iluminan con luz azul; a algunos les gusta, a otros les parece más propia de una discoteca que de una parroquia.
Las calles tienen trazado muy regular: rectas, paralelas y cruzadas en ángulo recto. Se recorre rápido. En una calle hay un museo etnográfico instalado en una casa grande. Suele abrir por las mañanas, aunque conviene no darlo por hecho.
A unos dos kilómetros está la Cueva de la Silera: unos treinta metros de galería con forma de cruz circulan historias sobre ella como sobre medio país La entrada suele estar cerrada El acceso depende normalmente del ayuntamiento o alguien con llave
Comer
Aquí se come lo que se ha comido siempre
La sopa de maimones es básicamente caldo con pan frito y algo jamón Plato contundente para invierno
El remojón mezcla naranja bacalao huevo duro aceite Suena raro si no conoces pero funciona bien
En invierno también aparecen gachas Pregunta antes algunas llevan almendra otras son simples
No hay restaurantes sofisticados Hay bares normales mantel plástico tele encendida El arroz leche suele salir bien El vino normalmente viene Montilla‑Moriles
Cuándo ir
Abril trae feria San Marcos ganado ambiente día Noche alarga más
Verano organizan actividades culturales patio colegio llena noches esas
Semana Santa pequeña Pocos pasos recorridos cortos pueblo entero calle entonces
Agosto calor mirador grieta mira sur mediodía sombra ninguna allí arriba