Artículo completo
sobre Carcabuey
Corazón del Parque Natural de las Sierras Subbéticas dominado por un castillo árabe y rodeado de montañas calizas y olivares de montaña de gran valor ecológico
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la Subbética cordobesa, a 642 metros de altitud, se alza Carcabuey como un mirador privilegiado sobre los olivares y las sierras calcáreas que caracterizan esta comarca. Con sus 2.318 habitantes, este pueblo serrano conserva el encanto de los núcleos rurales andaluces, donde las casas blancas se escalonan por las laderas mientras contemplan un horizonte de montañas que cambia de color según la hora del día.
El municipio forma parte del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, lo que le confiere un valor paisajístico excepcional. Sus calles empedradas y su arquitectura tradicional invitan a perderse por un urbanismo que ha sabido adaptarse al relieve montañoso, creando rincones donde el tiempo parece haberse detenido. Desde sus miradores naturales, las vistas se extienden hasta la Sierra de Cabra y los campos de olivos que se pierden en el horizonte.
Qué ver en Carcabuey
La Iglesia Parroquial de la Asunción, del siglo XVI, preside el casco histórico con su torre mudéjar que se divisa desde varios puntos del pueblo. Su interior alberga interesantes retablos barrocos y constituye un buen ejemplo de la arquitectura religiosa rural cordobesa de la época.
El Castillo de Carcabuey, aunque en ruinas, mantiene vestigios de su pasado medieval y ofrece una de las mejores panorámicas de la comarca. Los restos de esta fortaleza árabe del siglo XI se asientan en lo alto del cerro, recordando la importancia estratégica que tuvo este enclave en la frontera entre los reinos cristiano y musulmán.
El Museo Histórico-Arqueológico documenta la rica historia local, desde los primeros asentamientos hasta la época contemporánea, con piezas que narran la evolución de este territorio a lo largo de los siglos.
Para los amantes de la naturaleza, el entorno del Parque Natural de las Sierras Subbéticas ofrece paisajes kársticos únicos, con formaciones rocosas modeladas por la erosión del agua. Las Cuevas de los Murciélagos y los diversos miradores naturales proporcionan experiencias inolvidables para quienes buscan conectar con el medio natural.
Qué hacer
El senderismo es la actividad estrella en Carcabuey. La Ruta de los Molinos recorre antiguos molinos de aceite mientras serpentea entre olivares centenarios. Para los más aventureros, la subida al Pico Bermejo recompensa el esfuerzo con vistas espectaculares de toda la Subbética.
La espeleología encuentra aquí un escenario perfecto gracias a las numerosas cuevas y simas del territorio kárstico. Varias empresas locales organizan descensos adaptados a diferentes niveles de experiencia.
En el ámbito gastronómico, Carcabuey destaca por su aceite de oliva virgen extra de Denominación de Origen Protegida Priego de Córdoba. Las visitas a almazaras permiten conocer el proceso de elaboración y degustar este oro líquido que ha conquistado premios internacionales.
Los productos de la matanza, los quesos artesanales y la repostería conventual completan una oferta culinaria que refleja las tradiciones serranas. Los guisos de caza menor y las migas con tropezones son platos que no pueden faltar en una visita gastronómica.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Carcabuey mantiene vivas tradiciones centenarias. La Semana Santa se vive con especial devoción, destacando la procesión del Viernes Santo por las empinadas calles del pueblo.
En mayo, las Cruces de Mayo adornan rincones y plazas con flores y mantones, creando un ambiente colorista que culmina con la elección de la cruz más bella.
La Feria de Agosto transforma el pueblo durante tres días con casetas, bailes y actuaciones que atraen a visitantes de toda la comarca. Las actividades se extienden desde la plaza principal hasta los espacios naturales circundantes.
En septiembre, la Fiesta de la Virgen de los Remedios combina la tradición religiosa con celebraciones populares, incluyendo una romería hasta la ermita que lleva su nombre.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Córdoba capital se accede por la A-45 hasta Lucena, y desde allí por la A-340 y CO-7210. El trayecto dura aproximadamente una hora y quince minutos. También es posible llegar por carreteras secundarias desde Priego de Córdoba (20 km) o Cabra (25 km).
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño ofrecen temperaturas ideales para las actividades al aire libre y para disfrutar de los paisajes naturales. Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre son especialmente recomendables.
Consejos prácticos: Es aconsejable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y para las rutas de senderismo. La altitud del pueblo hace que las noches puedan ser frescas incluso en verano. Para las actividades espeleológicas, es imprescindible contactar previamente con guías especializados.