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sobre Bayarque
Pequeño rincón verde en la Sierra de los Filabres; ideal para el descanso y contacto con la naturaleza
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Bayarque es uno de esos pueblos del Valle del Almanzora que pasas si no te fijas. Está colgado a 800 metros en la Sierra de los Filabres. Viven unas doscientas personas. Las carreteras para llegar son secundarias y el último tramo tiene curvas.
Aparca arriba, junto a la iglesia. El centro son calles estrechas y con mucha pendiente; no intentes meter el coche. Con una hora has visto todo. Ven con luz, preferiblemente por la mañana o al atardecer.
Un pueblo funcional
No busques un casco histórico espectacular. Bayarque es un conjunto de casas blancas apiñadas en la ladera, calles cortas y cuestas. Es un lugar vivo, con bancales de olivos y almendros alrededor. Se nota que la gente sigue usando los corrales y almacenes anexos a las viviendas.
La iglesia de San Sebastián, del siglo XVI, domina la pequeña plaza. Su aspecto es sencillo, sin ornamentos especiales. La plaza es el único espacio abierto del núcleo, punto de partida de las calles que bajan.
Miradores y lavaderos
Al salir del casco urbano hay algunos puntos donde se abre la vista sobre el valle. Se ve terreno seco, olivares dispersos y las sierras al fondo. En días muy claros puede distinguirse Sierra Nevada hacia el sur.
Cerca del río Los Canasteros quedan los lavaderos antiguos. Están ahí como recuerdo de cuando el agua era un punto comunal para todo el pueblo.
Caminar por los alrededores
Desde el pueblo salen caminos hacia aldeas cercanas y monte bajo. Son rutas sencillas por terreno abierto, entre pinos y almendros. Revisa el recorrido antes de salir: en verano hace mucho calor y hay tramos sin sombra alguna. Lleva agua.
No es un destino ornitológico, pero en los barrancos a veces se ven rapaces planeando: águilas calzadas o cernícalos.
Vida práctica
Los servicios son mínimos. La comida aquí es la típica de la zona: migas, guisos de invierno, embutido local y aceite de oliva virgen extra propio.
Las fiestas patronales son en enero, por San Sebastián, y son celebraciones modestas entre vecinos. En agosto suele haber más movimiento porque vuelve gente con familia aquí.
Si vas por el Valle del Almanzora y quieres parar en un pueblo pequeño sin artificios, Bayarque cumple. Da una vuelta tranquila, mira el valle desde algún mirador natural y sigue camino. No le pidas más