Artículo completo
sobre Chercos
Municipio dividido en Chercos Viejo y Nuevo; destaca por sus grabados rupestres prehistóricos
Ocultar artículo Leer artículo completo
Enclavado en las estribaciones de la Sierra de los Filabres, Chercos emerge como una joya escondida en el corazón del Valle del Almanzora. Con apenas 302 habitantes, este pequeño municipio almeriense se alza a 805 metros de altitud, ofreciendo a sus visitantes la tranquilidad de un auténtico pueblo de montaña andaluz donde el tiempo parece haberse detenido.
Sus casas blancas se escalonan por las laderas, creando un paisaje que combina la arquitectura tradicional alpujarreña con el ambiente sereno de un enclave rural. Desde sus miradores naturales, las vistas se extienden hacia los valles circundantes y las cumbres de los Filabres, convirtiendo cada paseo en una experiencia contemplativa. Chercos representa ese turismo lento y auténtico que busca conectar con la esencia más pura de Andalucía interior.
Qué ver en Chercos
El patrimonio de Chercos refleja siglos de historia rural andaluza. Su iglesia parroquial, dedicada a la Virgen del Rosario, constituye el núcleo religioso y social del pueblo. Este templo, aunque modesto en dimensiones, conserva elementos de interés arquitectónico y alberga imágenes veneradas por los habitantes locales durante generaciones.
El casco histórico invita a perderse por sus calles empedradas, donde las casas tradicionales mantienen la arquitectura típica de la zona: fachadas encaladas, tejados de teja árabe y pequeños patios que asoman tras las puertas entornadas. Algunos edificios conservan elementos constructivos antiguos, como las características chimeneas cilíndricas y los aleros de madera.
La naturaleza circundante constituye otro de los grandes atractivos de Chercos. Los paisajes de la Sierra de los Filabres ofrecen ecosistemas mediterráneos de montaña, con bosques de pinos, encinas y almendros que tiñen el territorio de colores cambiantes según las estaciones. Los barrancos y ramblas que descienden hacia el valle crean microclimas donde prosperan especies vegetales adaptadas a estos ambientes secos pero frescos por la altitud.
Qué hacer
Chercos es un destino ideal para el senderismo y las rutas de montaña. Los senderos que parten del pueblo conectan con la red de caminos tradicionales que históricamente unían las poblaciones del Valle del Almanzora con la sierra. Estas rutas permiten descubrir paisajes variados, desde zonas de cultivos en terrazas hasta áreas más agrestes de matorral mediterráneo.
Los aficionados a la fotografía encuentran en Chercos un escenario perfecto para capturar la esencia del turismo rural andaluz. Los amaneceres y atardeceres desde los miradores naturales del pueblo ofrecen luces especiales que realzan tanto la arquitectura popular como los paisajes circundantes.
La gastronomía local se basa en productos de la sierra y recetas tradicionales transmitidas de generación en generación. Los platos elaborados con carne de caza, embutidos artesanales, migas, gachas y potajes de legumbres reflejan la cocina de montaña andaluza. Los almendros de la zona aportan frutos secos que se incorporan en dulces tradicionales y repostería casera.
Las actividades relacionadas con la observación de la naturaleza cobran especial relevancia por la tranquilidad del entorno. La escasa contaminación lumínica convierte las noches de Chercos en ideales para la contemplación del cielo estrellado, una experiencia cada vez más valorada por quienes huyen del bullicio urbano.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Chercos gira en torno a celebraciones religiosas y tradiciones rurales que mantienen viva la identidad del pueblo. Las fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario se celebran en octubre, con procesiones, misas y actividades que congregan tanto a vecinos como a familiares que regresan para estas fechas señaladas.
Durante el verano, generalmente en agosto, tienen lugar las fiestas populares que combinan tradición y diversión con verbenas, actuaciones musicales y degustaciones de productos locales. Estas celebraciones representan momentos de encuentro intergeneracional donde se transmiten costumbres y se fortalecen los vínculos comunitarios.
Las romerías y celebraciones relacionadas con el ciclo agrícola mantienen su importancia, especialmente aquellas vinculadas a la bendición de frutos y cosechas. Estas tradiciones reflejan la estrecha relación que los habitantes de Chercos mantienen con su entorno natural y las actividades primarias.
Información práctica
Para llegar a Chercos desde Almería capital, se debe tomar la A-334 en dirección a Tabernas y posteriormente la AL-3106 hasta conectar con las carreteras locales que conducen al municipio. El trayecto dura aproximadamente una hora y media, discurriendo por paisajes que anticipan la belleza del destino final.
una de las mejores época para visitar Chercos abarca desde la primavera hasta el otoño, cuando las temperaturas son más suaves debido a la altitud y los paisajes muestran su mayor variedad cromática. Los meses de mayo y junio resultan especialmente atractivos por la floración de los almendros y la vegetación exuberante tras las lluvias primaverales.
Se recomienda llevar calzado adecuado para caminar por terrenos irregulares y ropa de abrigo para las noches, que pueden ser frescas incluso en verano debido a la altitud. La tranquilidad del pueblo invita a estancias de varios días para disfrutar plenamente de su ritmo pausado y sus encantos naturales.