Artículo completo
sobre Urrácal
Pueblo escondido en un barranco; destaca por sus calles estrechas y entorno natural abrupto
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la comarca del Valle del Almanzora, donde las últimas estribaciones de Sierra Nevada se desvanecen hacia tierras más llanas, se encuentra Urrácal, una pequeña aldea que conserva intacta la esencia de la Andalucía más auténtica. Con apenas 378 habitantes, este rincón almeriense se alza a 744 metros de altitud, ofreciendo un respiro fresco en una provincia conocida por su aridez y calor.
Urrácal es uno de esos lugares que invitan a la contemplación pausada, donde el tiempo parece haberse detenido entre calles empedradas y casas encaladas. Su privilegiada ubicación en el Valle del Almanzora lo convierte en un mirador natural hacia paisajes de olivares centenarios y campos de almendros que, en febrero, tiñen el horizonte de blanco y rosa. Es el destino perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo frenético de la vida moderna y sumergirse en la tranquilidad de la España rural.
Qué ver en Urrácal
El patrimonio de Urrácal se concentra en su casco histórico, donde destaca la iglesia parroquial de San Roque, templo del siglo XVI que constituye el corazón espiritual del pueblo. Su sencilla fachada encalada esconde un interior donde se conservan retablos de época y elementos decorativos que narran siglos de fe popular. La torre campanario se convierte en punto de referencia visual desde cualquier rincón de la aldea.
Paseando por sus calles, el viajero descubrirá la arquitectura tradicional almeriense, con casas de muros gruesos, patios interiores y la característica cal blanca que refleja el intenso sol andaluz. Algunas de estas viviendas conservan elementos originales como rejas de forja artesanal y portadas de piedra que hablan del pasado próspero de esta zona agrícola.
El mirador natural que ofrece Urrácal desde su posición elevada permite contemplar todo el Valle del Almanzora, especialmente hermoso al atardecer, cuando la luz dorada baña los campos de cultivo y las montañas lejanas adquieren tonalidades violáceas. Los aficionados a la fotografía encontrarán aquí encuadres únicos de la Andalucía interior.
Qué hacer
Urrácal es un punto de partida ideal para realizar rutas de senderismo por el Valle del Almanzora. Los senderos que parten del pueblo permiten descubrir paisajes variados, desde barrancos con vegetación mediterránea hasta extensas llanuras cultivadas. Uno de los recorridos más gratificantes conduce hasta las ramblas cercanas, donde en primavera brotan flores silvestres que contrastan con la aridez del paisaje.
La gastronomía local merece una atención especial. En Urrácal se mantienen vivas las tradiciones culinarias del interior almeriense, con platos que aprovechan los productos de la huerta local y las recetas transmitidas de generación en generación. Los guisos de cordero segureño, las migas con tropezones y las gachas dulces forman parte de un recetario que habla de la adaptación al medio y de la creatividad culinaria andaluza.
Los olivares centenarios que rodean el pueblo ofrecen la posibilidad de conocer los procesos tradicionales de cultivo y recolección de la aceituna. Durante los meses de noviembre y diciembre, es posible presenciar la recolección manual que aún se practica en muchas explotaciones familiares.
Para los amantes de la astronomía, la escasa contaminación lumínica de Urrácal lo convierte en un observatorio natural privilegiado. Las noches despejadas revelan un cielo estrellado de una nitidez poco habitual en zonas más pobladas.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Urrácal gira en torno a sus fiestas patronales en honor a San Roque, que se celebran a mediados de agosto. Durante estos días, el pueblo se viste de gala con procesiones, música tradicional y verbenas populares que congregan tanto a vecinos como a emigrantes que regresan para la ocasión.
En febrero, la floración de los almendros da lugar a celebraciones improvisadas donde los habitantes del pueblo organizan excursiones familiares a los campos cercanos para contemplar este espectáculo natural que transforma completamente el paisaje.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, manteniendo tradiciones centenarias como el Via Crucis que recorre las calles del pueblo y culmina en la iglesia parroquial. Es un momento ideal para conocer la religiosidad popular andaluza en su expresión más auténtica.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Almería capital, hay que tomar la A-334 dirección Baza hasta llegar a Olula del Río, y desde allí seguir las indicaciones locales hacia Urrácal. El trayecto completo son aproximadamente 90 kilómetros y hora y media de viaje por carreteras de montaña con paisajes espectaculares.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) ofrecen temperaturas más suaves y condiciones ideales para el senderismo. El invierno puede ser frío debido a la altitud, mientras que el verano, aunque caluroso, permite disfrutar de las fiestas locales.
Consejos útiles: Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y provisiones básicas, ya que Urrácal mantiene el ritmo pausado de los pueblos rurales. La hospitalidad de sus habitantes compensará cualquier inconveniente logístico.