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sobre Pizarra
Localidad del valle con un interesante patrimonio arqueológico y rutas de senderismo hacia el Santo que domina el pueblo
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En el corazón del Valle del Guadalhorce, donde las montañas malagueñas se suavizan hacia la costa, se encuentra Pizarra, una villa que destila el auténtico sabor de la Andalucía interior. Con sus 9.886 habitantes y situada a tan solo 80 metros de altitud, esta localidad combina la tranquilidad de los pueblos de interior con una ubicación estratégica que la convierte en puerta de entrada a algunos de los paisajes más bellos de la provincia de Málaga.
El nombre de Pizarra evoca inmediatamente su principal seña de identidad: las canteras de pizarra que durante siglos han marcado el carácter y la economía de este municipio. Sus calles blancas y su arquitectura tradicional andaluza se extienden entre olivares y almendros, creando un mosaico paisajístico que invita a la contemplación y al descanso. Es uno de esos lugares donde el tiempo parece discurrir más lentamente, perfecto para quienes buscan desconectar sin alejarse demasiado de la capital malagueña.
Qué ver en Pizarra
El patrimonio de Pizarra se concentra en su casco histórico, donde destaca la Iglesia de San Pedro Apóstol, templo del siglo XVI que corona la parte alta del pueblo. Su torre mudéjar y su interior, que combina elementos góticos y renacentistas, la convierten en una visita imprescindible. Desde su atrio se obtienen excelentes vistas del valle y de los montes circundantes.
Paseando por el centro histórico, llaman la atención las construcciones tradicionales con sus características fachadas encaladas y rejerías de hierro forjado. La Plaza de España constituye el corazón social del pueblo, rodeada de edificios históricos y animada por la presencia de bares y comercios locales.
Las canteras de pizarra representan un patrimonio industrial único que ha modelado el paisaje y la identidad de la localidad. Aunque muchas ya no están en activo, algunas pueden visitarse y ofrecen una perspectiva interesante sobre la geología de la zona y la tradición extractiva que ha marcado generaciones.
En los alrededores del municipio, el embalse de Guadalhorce-Guadalteba ofrece un entorno natural privilegiado, ideal para la observación de aves acuáticas y para disfrutar de agradables paseos junto al agua. La zona forma parte de un importante corredor ecológico que conecta las serranías malagueñas con la costa.
Qué hacer
Pizarra es un destino perfecto para el turismo activo y de naturaleza. Sus alrededores ofrecen numerosas rutas de senderismo que discurren entre olivares centenarios, almendros y pequeños bosques mediterráneos. Una de las más recomendables conduce hasta el Cerro de la Harina, desde donde se contemplan magníficas panorámicas del valle del Guadalhorce.
Los aficionados al cicloturismo encontrarán en la Vía Verde de la Sierra una opción excepcional. Este antiguo trazado ferroviario, reconvertido en sendero, conecta varios pueblos del interior malagueño y permite disfrutar del paisaje a ritmo pausado.
La gastronomía local merece una atención especial. Los productos de la huerta del Guadalhorce, el aceite de oliva virgen extra de producción local y los guisos tradicionales forman la base de una cocina honesta y sabrosa. Los platos de caza menor y las migas son especialmente apreciados, acompañados siempre de los vinos de la comarca.
Para los interesados en el turismo cultural, Pizarra ofrece la posibilidad de conocer talleres artesanales donde aún se trabaja la pizarra de manera tradicional, creando elementos decorativos y utilitarios que perpetúan un oficio centenario.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Pizarra refleja las tradiciones andaluzas más arraigadas. En mayo se celebra la Feria de San Isidro, patrón de los agricultores, con actividades que rinden homenaje al mundo rural y agrícola que caracteriza la comarca.
El verano trae consigo las fiestas patronales en honor a San Pedro Apóstol, que suelen tener lugar en julio. Durante varios días, las calles se llenan de música, bailes típicos y actividades para todas las edades, culminando con procesiones y actos religiosos que congregan a toda la comunidad.
En septiembre, coincidiendo con la llegada del otoño, se celebra la Fiesta de la Pizarra, un evento que pone en valor el patrimonio geológico y minero del municipio, con demostraciones de oficios tradicionales y degustaciones gastronómicas.
Información práctica
Cómo llegar: Pizarra se encuentra a unos 30 kilómetros de Málaga capital. Por carretera, se accede a través de la A-357 (autovía del Guadalhorce) tomando la salida hacia Pizarra. El trayecto en coche desde Málaga dura aproximadamente 30 minutos. También existe conexión mediante transporte público con autobuses que enlazan regularmente con la capital y otros pueblos de la comarca.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son ideales para disfrutar de las actividades al aire libre y del paisaje. Los meses de abril, mayo, octubre y noviembre ofrecen temperaturas suaves y una luz excepcional para la fotografía.
Consejos: Pizarra es perfecta como base para explorar otros pueblos del Valle del Guadalhorce como Álora, con su impresionante desfiladero, o Ardales, conocido por el Caminito del Rey. No olvides llevar calzado cómodo para las rutas de senderismo y protección solar durante los meses de verano.