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sobre Villaharta
Pueblo balneario conocido por sus fuentes de aguas ferruginosas y medicinales situado en plena Sierra Morena con un paisaje de pinar y olivar
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En las estribaciones de Sierra Morena, a 580 metros de altitud, se alza Villaharta como un pequeño tesoro del Valle del Guadiato. Este municipio cordobés de apenas 628 habitantes conserva la esencia más auténtica de la Andalucía interior, donde el tiempo parece transcurrir a un ritmo diferente y la hospitalidad de sus gentes se convierte en uno de los mejores reclamo turístico.
Rodeada de un paisaje de dehesas, encinares y olivares centenarios, Villaharta ofrece al viajero la oportunidad de desconectar en un entorno natural privilegiado. Sus calles empinadas y casas encaladas narran siglos de historia, desde sus orígenes árabes hasta la repoblación cristiana, creando un mosaico cultural que se respira en cada rincón del pueblo.
La tranquilidad que se vive en esta localidad contrasta con la riqueza paisajística que la rodea, convirtiéndola en un destino ideal para quienes buscan turismo rural de calidad, lejos de las multitudes y en pleno contacto con la naturaleza andaluza más genuina.
Qué ver en Villaharta
El corazón del pueblo late en torno a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de los Remedios, templo que data del siglo XVI y que muestra elementos del gótico tardío y renacentista. Su torre campanario se alza como referencia visual del municipio, mientras que en su interior destaca un interesante retablo barroco.
Paseando por el casco histórico, el visitante puede admirar la arquitectura popular andaluza, con casas de cal y teja árabe que se adaptan perfectamente a la orografía del terreno. Las calles estrechas y serpenteantes invitan a perderse sin rumbo fijo, descubriendo pequeños patios floridos y rincones llenos de encanto.
En los alrededores del pueblo, la dehesa de encinas y alcornoques constituye uno de los ecosistemas mejor conservados de la zona. Estos parajes ofrecen estampas típicamente mediterráneas donde pastan en libertad ganado vacuno y ovino, creando un paisaje bucólico que invita a la contemplación.
El mirador natural situado en la zona alta del municipio regala vistas panorámicas excepcionales del Valle del Guadiato, especialmente recomendables durante el atardecer, cuando los tonos dorados bañan las colinas circundantes.
Qué hacer
Villaharta es un paraíso para los amantes del senderismo y la naturaleza. Desde el pueblo parten diversas rutas que se adentran en la Sierra Morena cordobesa, permitiendo descubrir parajes de gran belleza como arroyos estacionales, formaciones rocosas y bosques mediterráneos donde habitan especies como el jabalí, el ciervo o el águila imperial.
La observación de aves encuentra aquí uno de sus mejores escenarios, especialmente durante los periodos migratorios de primavera y otoño. Los aficionados a la ornitología pueden avistar especies como el buitre leonado, el águila culebrera o el colorido abejaruco.
Para los interesados en la gastronomía local, Villaharta ofrece los sabores más auténticos de la cocina serrana. Los platos de caza mayor, los guisos de legumbres, las migas pastoriles y los productos derivados del cerdo ibérico forman parte de una tradición culinaria que se transmite de generación en generación.
La recolección de setas durante el otoño se convierte en una actividad muy popular entre los vecinos, que conocen los mejores rincones donde crecen níscalos, boletus y otras variedades comestibles tras las primeras lluvias.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Villaharta gira en torno a sus tradiciones religiosas y agrícolas. Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de los Remedios se celebran a mediados de agosto, convirtiendo las calles del pueblo en escenario de procesiones, verbenas y actividades culturales que atraen tanto a vecinos como a visitantes.
En febrero tiene lugar el tradicional Carnaval, con comparsas locales que recorren el pueblo al ritmo de coplillas populares. La Semana Santa se vive con especial fervor, destacando las procesiones que recorren las empinadas calles del casco histórico.
Durante el mes de mayo, la Cruz de Mayo engalana patios y plazas con flores y altares, mientras que las fiestas de San Isidro a mediados de mayo rinden homenaje a las tradiciones agrícolas con la bendición de los campos y degustaciones de productos locales.
El otoño trae consigo la celebración de la matanza tradicional y las jornadas gastronómicas dedicadas a los productos de la temporada, especialmente las castañas y las setas.
Información práctica
Para llegar a Villaharta desde Córdoba capital, hay que tomar la carretera A-431 en dirección a Badajoz durante unos 60 kilómetros, desviándose posteriormente por la CO-141. El trayecto dura aproximadamente una hora y permite disfrutar de hermosos paisajes serranos.
La mejor época para visitarla comprende los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra su máximo esplendor. Los veranos pueden ser calurosos, aunque las noches suelen ser frescas debido a la altitud.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y ropa adecuada para actividades en la naturaleza. Los aficionados a la fotografía encontrarán en Villaharta múltiples oportunidades para capturar la esencia de la España rural más auténtica.