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sobre La Malahá
Conocida históricamente por sus salinas y aguas termales; pueblo con rica historia romana y árabe cerca de la capital
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En el corazón de la Vega de Granada, donde los campos de cultivo se extienden como un tapiz verde hasta las faldas de Sierra Nevada, se encuentra La Malahá, un pueblo que conserva intacto el sabor de la Andalucía más auténtica. Con sus casas encaladas distribuidas en calles estrechas y su iglesia que domina el paisaje, este municipio de 1.840 habitantes se alza a 714 metros de altitud, ofreciendo una perspectiva única de una de las vegas más fértiles de España.
El nombre de La Malahá evoca su pasado árabe, cuando estas tierras eran conocidas por sus salinas y la riqueza de sus campos. Hoy, el pueblo mantiene ese carácter agrícola que lo define, con olivares, cereales y cultivos de regadío que dibujan un mosaico de colores cambiantes según la estación del año.
Qué ver en La Malahá
El patrimonio arquitectónico de La Malahá, aunque modesto, refleja siglos de historia rural andaluza. La Iglesia Parroquial de San Blas preside el núcleo urbano con su torre campanario que se divisa desde varios kilómetros de distancia. Este templo, construido sobre los cimientos de una antigua mezquita, conserva elementos de diferentes épocas que narran la evolución del pueblo a lo largo de los siglos.
Paseando por el casco histórico, las calles del centro mantienen la estructura típica de los pueblos de la Vega, con casas tradicionales de una y dos plantas, patios interiores y fachadas encaladas que reflejan la luz del sol granadino. La Plaza del Ayuntamiento constituye el corazón social del municipio, donde confluyen las principales calles y se concentra gran parte de la actividad local.
Los alrededores de La Malahá ofrecen paisajes de gran belleza, especialmente en las zonas donde la vega se encuentra con las primeras elevaciones montañosas. Los campos de cultivo que rodean el pueblo crean un entorno rural de gran valor paisajístico, especialmente hermoso durante los atardeceres, cuando la luz dorada baña los campos y las montañas del horizonte.
Qué hacer
La Malahá invita a disfrutar del turismo rural en estado puro. Las rutas de senderismo por los caminos rurales que conectan el pueblo con las pedanías y cortijadas cercanas permiten conocer el paisaje agrícola de la vega y disfrutar de vistas panorámicas hacia Sierra Nevada y los Montes de Granada.
La observación de aves encuentra en los campos de cultivo y las acequias un escenario ideal, especialmente durante las épocas de migración, cuando es posible avistar especies que utilizan la Vega de Granada como área de descanso en sus viajes.
Para los amantes de la gastronomía local, La Malahá ofrece la oportunidad de degustar los productos típicos de la vega: espárragos trigueros, habas tiernas, acelgas, y los famosos tomates de la zona. La cocina tradicional se basa en recetas transmitidas de generación en generación, con platos como las migas, el gazpacho andaluz y guisos de verduras de temporada.
Los paseos en bicicleta por los caminos rurales constituyen otra forma excelente de explorar el entorno, aprovechando la orografía relativamente llana de la vega y la red de caminos agrícolas que conectan las diferentes explotaciones.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de La Malahá gira en torno a celebraciones tradicionales que reflejan tanto el carácter religioso como la vocación agrícola del pueblo. Las fiestas patronales en honor a San Blas se celebran a principios de febrero, coincidiendo con la festividad del santo, y combinan actos religiosos con actividades lúdicas y gastronómicas.
En Semana Santa, el pueblo vive con intensidad las procesiones y actos religiosos, con una participación muy activa de los vecinos en la organización y desarrollo de estos eventos tradicionales.
Las fiestas de verano, que tienen lugar durante el mes de agosto, constituyen el momento de mayor animación del año, con verbenas, actuaciones musicales y actividades para todas las edades que atraen tanto a vecinos como a visitantes de pueblos cercanos.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Granada capital, La Malahá se encuentra a unos 25 kilómetros por la A-92 en dirección Sevilla, tomando la salida hacia Alhendín y siguiendo las indicaciones. El trayecto en coche no supera los 30 minutos y permite disfrutar de hermosas vistas de la vega granadina.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) ofrecen las condiciones climáticas más agradables, con temperaturas suaves y una luz especialmente hermosa para disfrutar del paisaje rural. Los meses de verano pueden ser calurosos, aunque las noches suelen ser frescas debido a la altitud.
Consejos útiles: Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por los senderos rurales y no olvides la cámara fotográfica para capturar las vistas panorámicas y los atardeceres sobre la vega. La hospitalidad de sus habitantes hace que cualquier paseo por las calles se convierta en una oportunidad para conocer mejor las costumbres y la historia local.