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sobre Santa Fe
Ciudad histórica fundada por los Reyes Católicos para la toma de Granada; lugar donde se firmaron las Capitulaciones de Colón
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Si vienes desde Granada, en diez minutos estás allí. Aparca fuera del casco histórico y entra andando; dentro las calles son estrechas y el aparcamiento es escaso. El turismo en Santa Fe es rápido: en una hora lo has visto.
Este pueblo nació como campamento militar a finales del siglo XV, durante el asedio a Granada. De ahí su forma: una cuadrícula rígida, más de ciudad planificada que de pueblo antiguo. Hoy viven aquí unos quince mil vecinos y alrededor solo ves vega e invernaderos.
Cómo llegar y dónde dejar el coche
La A‑92 pasa al lado. Tomas la salida hacia Santa Fe y enseguida estás dentro.
Suele haber sitio para aparcar por la zona del centro de salud o cerca del ayuntamiento. Encontrar hueco no suele ser problema, excepto durante las fiestas locales o algún evento concreto.
El casco histórico es completamente llano y se recorre andando sin esfuerzo.
Qué ver en el casco
La Plaza de España es funcional: bancos, palmeras, edificios administrativos. Nada reseñable.
La iglesia de la Encarnación es grande y sobria. Si está abierta, puedes entrar un momento.
Lo que tiene sentido buscar son las cuatro puertas históricas: Granada, Jaén, Sevilla y Loja. Son los restos del recinto que rodeaba aquel campamento militar original. Están repartidas por el perímetro del centro y se ven en un paseo corto.
En la Puerta de Jaén hay una escalera muy estrecha. La tradición dice que subirla de rodillas da indulgencia; algunos viernes puedes ver a gente intentándolo.
El museo municipal está en la Casa de los Cabildos. Es pequeño pero útil para entender por qué este pueblo tiene esa planta tan regular.
Los piononos
Aquí se inventaron los piononos a finales del siglo XIX. Son pequeños, muy dulces y pegajosos: bizcocho enrollado con crema y un toque tostado arriba.
Se comen en dos bocados y manchan bastante los dedos. En Santa Fe hay varias pastelerías que los hacen desde hace décadas; no tendrás problemas para encontrarlos.
También verás tortas de chicharrones o el remojado santaferino, una mezcla de naranja y bacalao que sorprende al probarlo por primera vez.
Cuándo conviene venir
Entre semana el pueblo está tranquilo: aparcas fácilmente y das el paseo sin ruido ni aglomeraciones.
A veces se organiza un mercado medieval que llena la plaza principal y algunas calles adyacentes. Tiene ambiente festivo pero también trae mucha gente local y visitante.
En agosto llegan las fiestas grandes (del 15 al 18) con música procesional en las calles hasta tarde; si buscas silencio no es tu fecha.
Un paseo por la vega
Si te apetece caminar un poco más allá del casco urbano hay caminos agrícolas junto a acequias e invernaderos e incluso algún sendero señalizado hacia el Genil aunque no siempre está bien mantenido según temporada . Terreno completamente llano con cortijos dispersos entre cultivos .
No esperes paisajes espectaculares sino entender mejor cómo funciona esta parte agrícola alrededor granadina .
Santa Fe se ve rápido : recorres sus puertas , pruebas un pionono sigues tu camino hacia otros sitios . Para cualquier otra cosa , Granada está justo al lado .