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sobre Peñaflor
Pueblo con importante pasado romano (Celti) situado junto al Guadalquivir con restos arqueológicos visibles
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En el corazón de la fértil comarca de la Vega del Guadalquivir, donde los campos de algodón y naranjos se extienden hasta el horizonte, se alza Peñaflor como un testimonio vivo de la rica historia andaluza. Este encantador pueblo sevillano de 3.646 habitantes reposa a orillas del río Guadalquivir, a tan solo 52 metros de altitud, ofreciendo al viajero una experiencia auténtica lejos de las multitudes turísticas.
La localidad debe su nombre a la peña que domina el paisaje urbano, coronada por los restos de su antigua fortaleza. Sus calles blancas, típicamente andaluzas, serpentean entre casas señoriales y rincones que susurran historias de siglos pasados, mientras el río marca el ritmo pausado de la vida cotidiana. Peñaflor invita a descubrir los tesoros de la Andalucía más genuina, donde la tradición se respira en cada esquina y la hospitalidad de sus gentes convierte cualquier visita en una experiencia memorable.
Qué ver en Peñaflor
El patrimonio histórico de Peñaflor se concentra principalmente en su casco urbano, dominado por la Iglesia Parroquial de Santa Catalina, un templo de origen medieval que ha sufrido diversas transformaciones a lo largo de los siglos. Su interior alberga interesantes retablos barrocos y constituye el núcleo espiritual del pueblo.
Los restos del Castillo de Peñaflor coronan la peña que da nombre al municipio, ofreciendo desde sus ruinas panorámicas espectaculares sobre la vega del Guadalquivir. Aunque solo se conservan algunos lienzos de muralla y cimientos, el enclave resulta perfecto para comprender la importancia estratégica que tuvo esta posición durante la época medieval.
El centro histórico conserva ejemplos notables de arquitectura popular andaluza, con casonas señoriales de los siglos XVII y XVIII que exhiben elegantes portadas de piedra y patios tradicionales. Destaca especialmente el entorno de la Plaza de España, donde se concentran algunos de los edificios más representativos.
La proximidad al río Guadalquivir proporciona parajes naturales de gran belleza, ideales para el paseo y la contemplación. Las riberas albergan una interesante vegetación de galería y constituyen refugio para numerosas especies de aves, convirtiendo la zona en un pequeño paraíso para los amantes de la ornitología.
Qué hacer
Peñaflor ofrece múltiples posibilidades para disfrutar tanto de su patrimonio como de su entorno natural. Las rutas de senderismo por las riberas del Guadalquivir permiten descubrir paisajes fluviales únicos, especialmente recomendables durante el amanecer o el atardecer, cuando la luz dorada baña los campos circundantes.
Los aficionados a la pesca deportiva encuentran en las aguas del Guadalquivir un escenario privilegiado para practicar su afición, especialmente en los tramos próximos al núcleo urbano. La abundante fauna piscícola incluye barbos, carpas y bogas, entre otras especies autóctonas.
El turismo gastronómico constituye otra de las grandes atracciones de Peñaflor. La cocina local se basa en productos de la huerta y del río, con platos tradicionales que reflejan la riqueza culinaria andaluza. Las migas, los guisos de verduras de temporada y los pescados de río forman parte de una carta que varía según las estaciones.
Para los interesados en la arqueología, los alrededores del municipio conservan restos de asentamientos prehistóricos e íbero-romanos, testimonio de la continuada ocupación humana de estos fértiles territorios a lo largo de milenios.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Peñaflor gira en torno a celebraciones profundamente enraizadas en la tradición andaluza. Las Fiestas Patronales en honor a Santa Catalina se celebran durante el mes de noviembre, combinando actos religiosos con actividades lúdicas que congregan a todo el pueblo en un ambiente de hermandad.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, cuando las calles se engalanan para recibir las procesiones que recorren el casco histórico. La sobriedad y recogimiento de estos días contrastan con la alegría desbordante de las fiestas primaverales.
Durante el mes de mayo, las Cruces de Mayo llenan de color y aroma las plazas y patios del pueblo, mientras que en agosto tiene lugar la Feria de Verano, con casetas, bailes y actividades que se prolongan durante varios días en un ambiente festivo excepcional.
Información práctica
Peñaflor se encuentra a 35 kilómetros de Sevilla capital, siguiendo la A-431 en dirección a Córdoba y tomando posteriormente la A-3151. El acceso es sencillo y está bien señalizado desde ambas capitales provinciales.
La mejor época para visitar Peñaflor es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje de la vega luce especialmente hermoso. Los veranos pueden resultar calurosos, aunque las noches junto al río ofrecen un clima más fresco.
El municipio cuenta con servicios básicos para el visitante, incluyendo áreas recreativas junto al río y espacios para el aparcamiento. Se recomienda consultar previamente los horarios de apertura de monumentos y combinar la visita con otros pueblos cercanos de la comarca para optimizar la experiencia turística.