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sobre Villanueva del Río y Minas
Pueblo con pasado minero y el impresionante yacimiento romano de Munigua en plena dehesa
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En el corazón de la Vega del Guadalquivir, donde el río traza sus últimos meandros antes de adentrarse en las tierras más llanas de Sevilla, se encuentra Villanueva del Río y Minas, un municipio que encierra en su nombre la esencia de dos mundos: la fertilidad agrícola de la vega y el pasado minero que marcó su historia. Con sus 4.939 habitantes, este pueblo sevillano se alza a 72 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo un paisaje de transición entre las estribaciones de Sierra Morena y las extensas llanuras del valle del Guadalquivir.
Su peculiar denominación no es casual. La localidad nació de la fusión de dos realidades geográficas y económicas distintas: por un lado, los terrenos fértiles junto al río que dieron vida a actividades agrícolas tradicionales, y por otro, las explotaciones mineras que durante décadas atrajeron trabajadores de toda Andalucía. Esta dualidad se refleja todavía hoy en su paisaje urbano y en el carácter de sus gentes, herederos tanto de la cultura agrícola como de la tradición minera que dejó una huella imborrable en la identidad local.
Qué ver en Villanueva del Río y Minas
El patrimonio arquitectónico del municipio refleja su historia reciente pero intensa. La Iglesia de San José, situada en el centro urbano, constituye el principal referente religioso de la localidad. Este templo, construido en el siglo XX para atender las necesidades espirituales de la creciente población minera, presenta un diseño sencillo pero digno, típico de la arquitectura religiosa de la época.
Los vestigios de la actividad minera salpican el término municipal, ofreciendo testimonio de una época en la que las minas de carbón fueron el motor económico de la zona. Aunque muchas de estas instalaciones han desaparecido o se encuentran en ruinas, algunos elementos como edificaciones auxiliares, bocaminas selladas y antiguos poblados mineros recuerdan la importancia que tuvo esta industria extractiva.
El entorno natural destaca por su posición privilegiada en la Vega del Guadalquivir. Los paisajes agrícolas dominan gran parte del término municipal, con extensos cultivos de cereales, olivares y huertas que aprovechan la fertilidad de los suelos aluviales. El río, aunque no pasa directamente por el casco urbano, marca la geografía local y ofrece rincones de interés paisajístico donde la vegetación de ribera contrasta con los cultivos de secano.
Qué hacer
Las actividades en Villanueva del Río y Minas se centran en el disfrute del entorno natural y el conocimiento de su particular historia. Los amantes del senderismo pueden explorar senderos que discurren por antiguas vías mineras y caminos rurales, descubriendo paisajes donde la naturaleza va recuperando espacios antes dedicados a la extracción.
La observación de aves encuentra aquí un territorio propicio, especialmente en las zonas próximas al río donde confluyen diferentes ecosistemas. Las especies típicas de la campiña sevillana conviven con otras asociadas a los ambientes fluviales, creando una diversidad ornitológica notable.
La gastronomía local mantiene las tradiciones culinarias andaluzas, con platos donde los productos de la huerta se combinan con recetas heredadas de la época minera. Las tapas y la cocina casera son protagonistas en los establecimientos locales, donde es posible degustar guisos tradicionales y productos de temporada.
Los aficionados a la fotografía y el turismo rural encontrarán en los paisajes de transición entre la vega y las primeras estribaciones serranas motivos de interés, especialmente durante las horas doradas cuando la luz mediterránea realza los contrastes del terreno.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Villanueva del Río y Minas gira en torno a celebraciones que reflejan tanto la devoción religiosa como el espíritu comunitario forjado por su historia particular. La festividad patronal en honor a San José se celebra en marzo, coincidiendo con el día del santo, y constituye el momento de mayor esplendor festivo del año.
Durante el verano, las noches de agosto acogen verbenas y actividades culturales que animan las calles del pueblo, aprovechando las temperaturas más suaves para el encuentro vecinal. Estas celebraciones estivales suelen incluir actuaciones musicales y espectáculos tradicionales andaluces.
Las fiestas navideñas mantienen un carácter familiar y cercano, con la tradición del belén viviente y actividades organizadas por las asociaciones locales que refuerzan los lazos comunitarios característicos de los pueblos de interior.
Información práctica
Para llegar a Villanueva del Río y Minas desde Sevilla, la ruta más directa utiliza la A-4 durante aproximadamente 45 kilómetros hasta la salida correspondiente, continuando por carreteras locales. El trayecto en vehículo privado no supera los 50 minutos en condiciones normales de tráfico.
una de las mejores época para visitar el municipio abarca los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus mejores colores. Los meses de abril, mayo, octubre y noviembre ofrecen condiciones ideales para actividades al aire libre.
Es recomendable consultar previamente los horarios de apertura de establecimientos locales, especialmente durante los fines de semana y días festivos. El municipio cuenta con servicios básicos pero mantiene el ritmo pausado típico de los pueblos de interior andaluces.