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sobre Villaverde del Río
Municipio de la vega bañado por el Guadalquivir y el Siete Arroyos con parajes naturales agradables
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En pleno corazón de la Vega del Guadalquivir sevillana, donde las tierras fértiles se extienden hasta donde alcanza la vista, se encuentra Villaverde del Río, una villa que encarna la esencia más auténtica del campo andaluz. Con sus 7.700 habitantes distribuidos entre el casco urbano y las numerosas aldeas que conforman su extenso término municipal, este pueblo ofrece al viajero una experiencia genuina del mundo rural sevillano, lejos de los circuitos turísticos masivos pero rica en tradiciones y paisajes naturales.
Situada a tan solo 17 metros sobre el nivel del mar, Villaverde del Río se asienta en una de las zonas más llanas y productivas de Andalucía, donde el río que da nombre al municipio serpentea entre campos de cultivo que cambian de color según las estaciones. Es un destino perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y sumergirse en la tranquilidad de los pueblos andaluces tradicionales, donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo.
Qué ver en Villaverde del Río
El patrimonio arquitectónico de Villaverde del Río refleja siglos de historia rural andaluza. La Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol preside el centro del pueblo con su torre barroca, un punto de referencia visible desde cualquier rincón del casco urbano. Su interior alberga interesantes retablos y obras de arte sacro que narran la historia religiosa local.
El Ayuntamiento, situado en la plaza principal, representa un ejemplo típico de la arquitectura civil andaluza del siglo XVIII, con su fachada encalada y balcones de hierro forjado que invitan a pasear por las calles adyacentes para descubrir las casas señoriales que jalonan el centro histórico.
Una de las grandes atracciones naturales del municipio es la ribera del río Villaverde, un ecosistema fluvial que mantiene una vegetación autóctona donde abundan los álamos, sauces y tarajes. Los amantes de la ornitología encontrarán aquí un paraíso, especialmente durante los periodos migratorios, cuando las aves acuáticas utilizan estos humedales como lugar de descanso.
Los cortijos históricos diseminados por el término municipal constituyen otro atractivo singular. Estas construcciones rurales tradicionales, algunas convertidas en explotaciones agrícolas modernas y otras en estado de conservación variable, muestran cómo era la vida en el campo andaluz durante siglos pasados.
Qué hacer
Villaverde del Río es un destino ideal para el turismo activo y de naturaleza. Las rutas de senderismo por la vega ofrecen la oportunidad de conocer de primera mano los cultivos tradicionales de la zona: cereales, girasol, algodón y productos hortícolas que abastecen buena parte de la provincia sevillana.
La gastronomía local es uno de los principales reclamos del municipio. Los platos tradicionales como las migas, el gazpacho campero, las gachas dulces y los productos derivados del cerdo ibérico reflejan la cocina rural andaluza en estado puro. Durante la temporada de caza, los guisos de perdiz y conejo son especialmente apreciados.
Las rutas en bicicleta por los caminos rurales permiten explorar el extenso término municipal descubriendo rincones naturales de gran belleza. La orografía llana facilita estos recorridos, haciéndolos aptos para toda la familia.
La pesca en el río Villaverde es otra actividad muy popular, especialmente durante los meses de primavera y otoño, cuando las especies autóctonas están más activas.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Villaverde del Río mantiene vivas las tradiciones andaluzas más arraigadas. La Feria de Agosto, que se celebra durante la segunda quincena del mes, es el evento más importante del año, con casetas tradicionales, espectáculos ecuestres y la presencia de jinetes llegados desde toda la comarca.
Las fiestas patronales en honor a Santiago Apóstol tienen lugar el 25 de julio, con procesiones, fuegos artificiales y actividades religiosas que congregan tanto a vecinos como a visitantes de localidades cercanas.
Durante la Semana Santa, las tradiciones religiosas cobran especial protagonismo con procesiones que recorren las calles del pueblo, manteniendo rituales que se remontan a siglos pasados.
En febrero se celebran los Carnavales, con comparsas locales que animan las calles del pueblo durante varios días, mientras que las Cruces de Mayo adornan patios y rincones urbanos con flores y elementos decorativos tradicionales.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Sevilla capital se accede por la A-4 dirección Córdoba hasta la salida 513, continuando por la A-8058. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos en vehículo propio. También existe conexión mediante transporte público con autobuses que enlazan con la capital sevillana.
Mejor época para visitar: Los meses de primavera (abril-mayo) y otoño (octubre-noviembre) ofrecen las condiciones climáticas más agradables para disfrutar de las actividades al aire libre. El verano puede resultar caluroso para las rutas de senderismo, aunque las noches son perfectas para disfrutar del ambiente rural andaluz.
Consejos útiles: Se recomienda llevar calzado cómodo para las rutas naturales y protección solar durante todo el año. El municipio cuenta con servicios básicos de alojamiento y restauración, aunque conviene reservar con antelación durante las fechas festivas.