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sobre Cretas
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En el corazón de la comarca del Matarraña, donde el tiempo parece haberse detenido entre olivos centenarios y calles empedradas, se alza Cretas como un testimonio vivo de la historia aragonesa. Este encantador pueblo de 556 habitantes, situado a 563 metros de altitud, nos invita a descubrir uno de los rincones más auténticos de la provincia de Teruel.
Cretas destaca por su extraordinario conjunto urbano medieval, considerado uno de los pueblos más bellos del Matarraña. Sus calles estrechas y sinuosas, flanqueadas por casas de piedra que conservan el sabor de antaño, nos transportan a épocas pasadas donde cada rincón cuenta una historia. La luz dorada que baña sus muros al atardecer crea una atmósfera mágica que no deja indiferente a ningún visitante.
La tranquilidad que se respira en sus plazas y la hospitalidad de sus gentes convierten a Cretas en el destino perfecto para quienes buscan desconectar del bullicio urbano y sumergirse en la esencia más pura del turismo rural aragonés.
Qué ver en Cretas
El casco histórico de Cretas constituye en sí mismo un museo al aire libre. Paseando por sus calles empedradas, el visitante descubrirá la Iglesia Parroquial de la Asunción, un templo de origen románico que ha sufrido diversas transformaciones a lo largo de los siglos, destacando su torre campanario visible desde varios puntos del pueblo.
La Plaza Mayor representa el corazón neurálgico de la localidad, donde se concentran algunos de los edificios más representativos. Aquí encontramos el antiguo ayuntamiento y varios ejemplos de arquitectura civil tradicional aragonesa, con sus característicos balcones de hierro forjado y fachadas de piedra calcárea.
No puede faltar una visita a los restos del castillo medieval, aunque en estado de ruina, desde donde se obtienen magníficas vistas panorámicas del valle del Matarraña y los campos de olivos que rodean la población. El conjunto defensivo formaba parte del sistema de fortificaciones que protegía esta zona fronteriza.
Los amantes del patrimonio religioso encontrarán también interesante la Ermita de Santa Bárbara, situada en las afueras del pueblo, que ofrece un agradable paseo entre la vegetación mediterránea típica de la zona.
Qué hacer
Cretas se presenta como un punto de partida ideal para realizar rutas de senderismo por los alrededores del Matarraña. Los senderos que parten del pueblo permiten adentrarse en paisajes de olivos milenarios y bosques de pinos, ofreciendo diferentes niveles de dificultad para todos los públicos.
La ruta de los olivos centenarios constituye una experiencia única, especialmente recomendable durante los meses de otoño cuando se produce la recolección. Estos ejemplares, algunos de más de mil años de antigüedad, son testigos silenciosos de la historia de la región y protagonistas de uno de los paisajes más característicos del Bajo Aragón.
Para los aficionados a la fotografía, Cretas ofrece innumerables rincones pintorescos, desde sus calles medievales hasta los campos circundantes que cambian de color según las estaciones del año.
En el ámbito gastronómico, el pueblo permite degustar los sabores tradicionales de la zona. El aceite de oliva virgen extra, producido localmente, constituye la base de una cocina que apuesta por los productos de temporada y las recetas transmitidas de generación en generación.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cretas mantiene viva la tradición popular aragonesa. Las fiestas patronales en honor a la Asunción se celebran en agosto, llenando las calles del pueblo de música, bailes tradicionales y actividades para todas las edades.
Durante el mes de enero, la festividad de San Antonio Abad marca el inicio del año festivo con la tradicional bendición de animales, una costumbre que recuerda el pasado agropecuario de la localidad.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, destacando las procesiones que recorren las calles empedradas del casco histórico, creando una atmósfera de solemnidad y tradición que emociona a propios y visitantes.
Información práctica
Para llegar a Cretas desde Teruel capital, hay que tomar la carretera A-226 en dirección a Alcañiz y posteriormente la N-232 hasta Tortosa. Desde ahí, la A-231 nos conduce hasta la comarca del Matarraña. El trayecto completo dura aproximadamente una hora y media.
una de las mejores época para visitar Cretas abarca desde la primavera hasta el otoño, siendo especialmente recomendables los meses de mayo, junio, septiembre y octubre, cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes muestran toda su belleza.
Es aconsejable calzado cómodo para recorrer las calles empedradas y llevar protección solar durante los meses de verano. Para una visita completa del pueblo y sus alrededores inmediatos, se recomienda dedicar al menos medio día.