Artículo completo
sobre Fuentes de Jiloca
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la Comunidad de Calatayud, donde los campos de cereales se extienden bajo el cielo aragonés, se encuentra Fuentes de Jiloca, una pequeña aldea que conserva intacto el sabor de la España rural más auténtica. Con apenas 208 habitantes, este rincón de Zaragoza invita a desconectar del ritmo acelerado de la ciudad y sumergirse en la tranquilidad de los pueblos del interior.
Situada a 700 metros de altitud, Fuentes de Jiloca se asienta en un paisaje de suaves colinas y extensas llanuras que cambian de color según las estaciones. Sus calles empedradas y casas de piedra y adobe narran siglos de historia rural, mientras que el horizonte se pierde entre campos dorados y el verdor de las riberas. Es uno de esos lugares donde el tiempo parece haberse detenido, perfecto para quienes buscan experiencias turísticas alejadas de las multitudes.
Qué ver en Fuentes de Jiloca
El patrimonio arquitectónico de Fuentes de Jiloca refleja la sobriedad y funcionalidad de la arquitectura rural aragonesa. La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro, constituye el edificio más destacado del municipio. Su estructura, de origen medieval con reformas posteriores, presenta elementos típicos del románico tardío aragonés, con un campanario que se alza como referente visual en toda la comarca.
Paseando por el casco urbano, se pueden admirar ejemplos de arquitectura popular aragonesa, con casas de mampostería y entramados de madera que han resistido el paso del tiempo. Las construcciones tradicionales muestran los típicos aleros aragoneses y portadas de piedra labrada que hablan del saber hacer de los antiguos canteros de la zona.
Los alrededores del pueblo ofrecen paisajes de gran belleza, especialmente las riberas y fuentes naturales que dan nombre al municipio. Estos manantiales han sido fundamentales para la vida del pueblo a lo largo de los siglos y crean pequeños oasis de vegetación que contrastan con la aridez típica de estas tierras del interior aragonés.
Qué hacer
Fuentes de Jiloca es un destino ideal para el turismo de naturaleza y el senderismo tranquilo. Los caminos rurales que parten del pueblo permiten descubrir el paisaje cerealista de la comarca, especialmente hermoso durante los meses de primavera y principios de verano, cuando los campos muestran toda su gama cromática.
Las rutas a pie por los alrededores llevan a descubrir antiguos pozos, fuentes naturales y construcciones agrícolas tradicionales como pajares y corrales que forman parte del patrimonio etnográfico de la zona. Para los aficionados a la fotografía rural, estos paisajes ofrecen estampas únicas, especialmente durante los amaneceres y atardeceres.
La gastronomía local mantiene las tradiciones culinarias aragonesas, con platos elaborados a partir de productos de la tierra. Las legumbres de la zona, los cereales y los productos derivados del ganado ovino forman la base de una cocina honesta y sabrosa. Los visitantes pueden degustar especialidades como las migas aragonesas, el cordero asado o los dulces tradicionales elaborados con miel de la comarca.
Los amantes de la ornitología encontrarán en los campos cerealistas un hábitat ideal para observar especies típicas de estos ecosistemas, especialmente durante los períodos migratorios.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Fuentes de Jiloca gira en torno a las celebraciones religiosas tradicionales que marcan el ritmo de la vida rural. Las fiestas patronales en honor a San Pedro se celebran a finales de junio, coincidiendo con la festividad del santo. Durante estos días, el pueblo se viste de gala y sus habitantes organizan actividades que incluyen procesiones, bailes tradicionales y comidas populares.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, momento en que muchos emigrantes regresan al pueblo para reencontrarse con sus raíces. Estas celebraciones mantienen vivas tradiciones como las jotas aragonesas y los bailes regionales, creando un ambiente festivo que permite a los visitantes conocer de primera mano las costumbres locales.
Las celebraciones del ciclo agrícola también tienen su reflejo en el calendario local, con bendiciones de campos y rituales relacionados con las cosechas que se han transmitido de generación en generación.
Información práctica
Para llegar a Fuentes de Jiloca desde Zaragoza, hay que tomar la autovía A-2 en dirección Madrid hasta la salida de Calatayud, continuando después por carreteras comarcales que conectan con el municipio. El trayecto total desde la capital aragonesa es de aproximadamente una hora y media en vehículo particular.
una de las mejores época para visitar Fuentes de Jiloca es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes muestran sus mejores colores. Los meses de mayo y junio son especialmente recomendables para disfrutar de los campos en flor y las temperaturas agradables.
Es aconsejable llevar calzado cómodo para caminar por los senderos rurales y ropa adecuada según la estación. Durante el verano, hay que tener en cuenta que las temperaturas pueden ser elevadas, especialmente en las horas centrales del día.