Artículo completo
sobre Loarre
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la comarca de la Hoya de Huesca, a 773 metros de altitud, se alza uno de los pueblos más fotografiados de Aragón. Loarre, con apenas 350 habitantes, es una pequeña joya medieval que custodia uno de los castillos románicos mejor conservados de Europa. Este diminuto núcleo urbano parece haberse detenido en el tiempo, ofreciendo a sus visitantes una experiencia única donde la historia cobra vida entre piedras centenarias.
El pueblo se extiende a los pies de su imponente fortaleza, formando un conjunto arquitectónico de extraordinaria belleza. Las casas de piedra, con sus tejados rojizos y balcones de hierro forjado, se escalonan por la ladera creando una postal perfecta del Pirineo aragonés. Desde cualquier rincón del municipio, la silueta del castillo domina el paisaje, recordando a cada paso la importancia estratégica que tuvo este enclave durante la Reconquista.
Qué ver en Loarre
El Castillo de Loarre es, sin duda, el protagonista absoluto de la visita. Construido en el siglo XI por orden de Sancho III el Mayor, esta fortaleza románica se considera una de las mejor conservadas de su época en toda Europa. Sus murallas, torres y dependencias interiores transportan al visitante a la época medieval. La iglesia de Santa María, integrada en el complejo, destaca por su cripta y sus capiteles historiados. Las vistas panorámicas desde las almenas abarcan toda la Hoya de Huesca hasta los Pirineos.
En el núcleo urbano, la iglesia parroquial de San Esteban, de origen románico pero reformada en siglos posteriores, merece una visita por su retablo barroco y su campanario. Las calles empedradas del casco antiguo invitan al paseo tranquilo, descubriendo casas señoriales con escudos nobiliarios tallados en piedra y rincones que parecen sacados de un cuento.
El entorno natural de Loarre forma parte de la Sierra de Loarre, un espacio protegido que alberga una rica biodiversidad mediterránea. Los bosques de encinas y robles alternan con matorrales aromáticos, creando un paisaje perfecto para el senderismo. Desde el pueblo parten varias rutas que permiten explorar barrancos, ermitas y miradores naturales.
Qué hacer
Loarre es punto de partida ideal para numerosas rutas de senderismo. El sendero que conduce a la ermita de Santa Eulalia ofrece vistas espectaculares del castillo desde diferentes perspectivas. Para los más aventureros, la ruta hasta el pico de Liso (1.554 metros) proporciona una panorámica excepcional de todo el Prepirineo.
Los aficionados a la fotografía encuentran en Loarre un paraíso. El castillo ofrece infinitas posibilidades compositivas, especialmente durante el amanecer y el atardecer, cuando la luz dorada baña las piedras milenarias. El pueblo ha servido de escenario para numerosas producciones cinematográficas, incluyendo la película "El Reino de los Cielos" de Ridley Scott.
La gastronomía local se basa en productos de la huerta y la tradición pastoril. Los restaurantes del pueblo sirven platos típicos aragoneses como el ternasco asado, las migas, el pollo al chilindrón y la repostería tradicional. Los vinos de la denominación de origen Somontano, producidos en la comarca, maridan perfectamente con la cocina local.
Para los interesados en el turismo cultural, Loarre forma parte de la Ruta del Serrablo y está incluida en diversos itinerarios temáticos sobre el románico aragonés. El centro de interpretación del castillo ofrece información detallada sobre la historia y arquitectura de la fortaleza.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a San Esteban se celebran a principios de agosto, con procesiones, danzas tradicionales y verbenas populares. Durante estos días, el pueblo se llena de visitantes y los vecinos organizan actividades para todas las edades.
En Semana Santa, Loarre vive con intensidad las celebraciones religiosas. La procesión del Viernes Santo, que recorre las calles del casco antiguo hasta llegar al castillo, resulta especialmente emotiva en este marco histórico excepcional.
Durante el mes de septiembre, coincidiendo con la época de vendimia, se organizan jornadas gastronómicas que ponen en valor los productos locales y los vinos de la comarca.
Información práctica
Para llegar a Loarre desde Huesca capital hay que recorrer unos 35 kilómetros por la carretera A-132 en dirección a Pamplona, desviándose después por la HU-311. El trayecto dura aproximadamente 40 minutos y el paisaje durante el recorrido ya anticipa la belleza del destino.
La mejor época para visitar Loarre es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la luz más favorable para la fotografía. Los meses de mayo, junio, septiembre y octubre ofrecen condiciones ideales para el senderismo y la visita al castillo.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y subir al castillo. La visita a la fortaleza requiere aproximadamente dos horas. Conviene consultar los horarios de apertura, que varían según la temporada.
El pueblo cuenta con servicios básicos para el turista, incluyendo restaurantes, alojamientos rurales y tiendas de productos locales. Para una experiencia más completa, se puede combinar la visita con otros pueblos cercanos como Bolea o Ayerbe.