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sobre Sariñena
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En el corazón de la comarca de Los Monegros, donde los campos de cereal se extienden hasta el horizonte bajo un cielo infinito, se alza Sariñena como un oasis de vida y tradición. Esta localidad aragonesa de poco más de 4.000 habitantes ha sabido mantener su esencia rural mientras se convierte en un punto de referencia para quienes buscan descubrir la auténtica Aragón interior.
Situada a 281 metros de altitud, Sariñena ofrece al viajero la oportunidad de sumergirse en un paisaje único, donde la sobriedad de la estepa monegrina esconde tesoros naturales y culturales que sorprenden a quien se acerca con curiosidad. Sus calles tranquilas y su arquitectura tradicional aragonesa invitan a pasear sin prisa, descubriendo rincones que hablan de siglos de historia y adaptación al medio.
La localidad se ha convertido además en un importante centro de turismo ornitológico gracias a las lagunas saladas de su entorno, que atraen a numerosas especies de aves y convierten cada estación en un espectáculo natural diferente.
Qué ver en Sariñena
El patrimonio arquitectónico de Sariñena encuentra su máximo exponente en la iglesia parroquial de San Pedro, un templo que combina elementos góticos y renacentistas y preside el centro urbano con su imponente presencia. Su interior alberga retablos de notable valor artístico que merecen una visita pausada.
Paseando por el casco histórico, el visitante puede admirar ejemplos de arquitectura tradicional aragonesa, con casas de piedra y ladrillo que conservan elementos originales como portadas y aleros de madera. La Plaza Mayor concentra buena parte de la vida social del pueblo y constituye uno de los mejores punto de partida para conocer Sariñena.
Pero sin duda, el mayor atractivo natural de la zona son las lagunas saladas que rodean el municipio. Estas formaciones lacustres temporales, únicas en Aragón, albergan una rica biodiversidad y ofrecen paisajes de gran belleza, especialmente durante la puesta de sol, cuando el agua refleja los colores del cielo monegrino.
El Centro de Interpretación de Los Monegros permite profundizar en el conocimiento de este ecosistema singular, explicando la formación geológica de las lagunas y la fauna que las habita.
Qué hacer
Las rutas ornitológicas constituyen una de las principales actividades de Sariñena. Las lagunas saladas atraen a numerosas especies de aves acuáticas, especialmente durante los períodos de migración. Flamencos, avocetas, cigüeñuelas y diferentes tipos de anátidas pueden observarse según la época del año.
Para los amantes del senderismo, varios senderos señalizados permiten recorrer el entorno de las lagunas y descubrir la flora adaptada a los suelos salinos. El Sendero de las Lagunas es especialmente recomendable al atardecer, cuando la luz dorada transforma el paisaje.
La gastronomía local ofrece los sabores auténticos de la tierra aragonesa. Los productos de la huerta monegrina, el cordero y las migas son protagonistas de una cocina tradicional que puede degustarse en los establecimientos locales. No hay que perderse las especialidades elaboradas con productos de la zona, como las verduras de temporada y los quesos artesanales.
Para quienes buscan experiencias más activas, los alrededores de Sariñena son ideales para la práctica del ciclismo, con rutas que atraviesan los paisajes cerealistas y permiten descubrir pequeños pueblos de la comarca.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Sariñena refleja las tradiciones aragonesas más arraigadas. Las fiestas patronales en honor a San Pedro se celebran a finales de junio con un programa que incluye actividades religiosas, culturales y lúdicas que congregan a vecinos y visitantes.
En agosto tiene lugar la Fiesta de la Juventud, una celebración especialmente animada que atrae a jóvenes de toda la comarca. Durante estos días, Sariñena se llena de música, bailes tradicionales y actividades al aire libre.
Las fiestas del Pilar en octubre mantienen viva la devoción aragonesa hacia la patrona de Aragón, con procesiones y actos religiosos que se combinan con celebraciones populares.
A lo largo del año, diferentes eventos relacionados con la observación de aves y la naturaleza complementan el calendario, convirtiendo cada estación en un momento propicio para la visita.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Huesca capital, Sariñena se encuentra a unos 45 kilómetros por la carretera A-131. El trayecto dura aproximadamente 40 minutos en coche y permite disfrutar de los paisajes cerealistas de Los Monegros. También existe conexión por autobús regular desde Huesca.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son ideales para la observación de aves y el senderismo, ya que las temperaturas son más suaves. El invierno puede ser frío, pero ofrece paisajes especialmente austeros y bellos. El verano, aunque caluroso, es perfecto para disfrutar de las fiestas locales.
Consejos prácticos: Es recomendable llevar prismáticos para la observación de aves y protección solar durante los meses de verano. El calzado cómodo es imprescindible para recorrer los senderos de las lagunas. La luz del atardecer proporciona las mejores fotografías del paisaje monegrino.