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sobre Singra
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En las alturas de la comarca del Jiloca, a más de mil metros de altitud, se encuentra Singra, una pequeña aldea turolense que parece suspendida en el tiempo. Con apenas 80 habitantes, este diminuto núcleo rural encarna la esencia más auténtica del Aragón interior, donde el silencio solo se rompe con el murmullo del viento entre las encinas y el eco lejano de las campanas.
La geografía privilegiada de Singra, situada en plena sierra, ofrece un paisaje de contrastes donde se alternan campos de cereal, bosques de pinos y robledales, y amplias panorámicas que se extienden hasta perderse en el horizonte. Es un destino para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y sumergirse en la tranquilidad de la España rural más genuina.
Qué ver en Singra
El patrimonio de Singra se concentra en torno a su iglesia parroquial, una construcción de origen medieval que ha sido testigo silencioso de siglos de historia. Su torre, visible desde varios kilómetros de distancia, se ha convertido en un símbolo de referencia en el paisaje serrano. El templo conserva elementos arquitectónicos de diferentes épocas, reflejo de las sucesivas reformas que ha experimentado a lo largo de los siglos.
El casco urbano, de trazado irregular típicamente medieval, invita a un paseo contemplativo entre casas de piedra y mampostería, muchas de ellas con elementos constructivos tradicionales como porches de madera y balcones de forja. Aunque pequeño, el núcleo urbano mantiene la armonía arquitectónica característica de los pueblos de montaña turolenses.
Los alrededores de Singra ofrecen un paisaje natural de gran belleza, donde destacan las formaciones rocosas y los bosques autóctonos. Desde varios miradores naturales se pueden contemplar vistas panorámicas excepcionales del valle del Jiloca y las sierras circundantes, especialmente espectaculares durante el otoño, cuando los colores ocres y dorados dominan el paisaje.
Qué hacer
Singra es un punto de partida excelente para los amantes del senderismo y las actividades al aire libre. La red de senderos locales permite descubrir rincones de gran valor paisajístico, desde antiguos caminos rurales hasta veredas que se adentran en los bosques de pino silvestre y roble melojo que rodean la localidad.
La observación de aves encuentra aquí un escenario privilegiado, especialmente durante las épocas de migración, cuando es posible avistar rapaces, paseriformes forestales y especies típicas de los ambientes de montaña mediterránea. Las primeras horas de la mañana y el atardecer son los momentos más propicios para esta actividad.
La gastronomía local, aunque modesta, refleja las tradiciones culinarias de la comarca del Jiloca. Los productos de la matanza del cerdo, las migas, los guisos de caza menor y las recetas elaboradas con setas de temporada forman parte del recetario tradicional. Durante el otoño, la recolección de níscalos y otras variedades de hongos comestibles se convierte en una actividad muy popular entre locales y visitantes.
La proximidad a otros pueblos de la comarca permite organizar rutas temáticas que combinan patrimonio, naturaleza y tradiciones. Los caminos rurales que conectan Singra con las localidades vecinas conservan el sabor de las antiguas vías de comunicación entre pueblos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Singra gira en torno a las celebraciones religiosas tradicionales. Las fiestas patronales suelen celebrarse durante el verano, coincidiendo con el regreso de muchos emigrantes que mantienen sus vínculos con el pueblo natal. Estos días festivos son una oportunidad única para conocer las tradiciones locales y compartir con los vecinos las costumbres transmitidas de generación en generación.
Durante el mes de agosto tienen lugar las principales celebraciones, que incluyen actos religiosos, comidas populares y actividades lúdicas que reúnen a toda la comunidad. Es también la época en la que el pueblo recupera temporalmente parte de su antigua vitalidad demográfica.
Las tradiciones gastronómicas se mantienen vivas especialmente durante las celebraciones navideñas y la Semana Santa, cuando las recetas ancestrales vuelven a cobrar protagonismo en las cocinas locales.
Información práctica
Para llegar a Singra desde Teruel, hay que tomar la A-23 en dirección a Zaragoza hasta la salida de Calamocha, y desde allí continuar por carreteras locales siguiendo la señalización hacia la comarca del Jiloca. El trayecto total desde la capital turolense es de aproximadamente una hora y media.
una de las mejores época para visitar Singra es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus colores más intensos. El invierno puede ser crudo debido a la altitud, pero ofrece la posibilidad de disfrutar de paisajes nevados especialmente bellos.
Es recomendable llevar calzado adecuado para caminar y ropa de abrigo, especialmente fuera de los meses estivales. La localidad no cuenta con servicios turísticos comerciales, por lo que conviene planificar la visita llevando provisiones si se pretende pasar el día explorando la zona.