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sobre Sestrica
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Aparcar en Sestrica es fácil. Llegas con el coche hasta la plaza o alguna calle ancha y lo dejas. El pueblo se recorre entero en media hora. Si vienes en verano, pasa a primera hora o al atardecer; a mediodía el sol pega duro y no hay donde esconderse.
Está en la comarca del Aranda, poco más de una hora desde Zaragoza pasando por Calatayud. Son unos trescientos vecinos. No esperes un casco histórico monumental ni grandes reclamos. Es un pueblo rural que sigue su ritmo, sin artificios.
Qué hay que ver
La iglesia de San Miguel es el punto de referencia. Su torre de piedra sobresale entre las casas bajas. Es un edificio sobrio, como otros de la zona. Se ve desde fuera y ya está.
El resto son calles cortas con construcciones tradicionales: piedra, adobe, algo de madera. Algunas viviendas están rehabilitadas, otras mantienen el aspecto de décadas atrás. No hay ruta marcada; lo normal es dar una vuelta sin rumbo y volver al coche.
En los bordes del casco aparecen corrales en desuso y naves agrícolas. A los cinco minutos andando estás fuera, entre campos de cereal y barrancos secos. El paisaje es áspero, abierto.
Caminar por los alrededores
De Sestrica salen caminos agrícolas que usan los vecinos para ir a las fincas o pasear al perro. No están señalizados como rutas, pero son transitables si no te alejas mucho.
El terreno es suave, sin cuestas fuertes. Pero no hay árboles: el sol cae a plomo cuando hace bueno. Lleva agua sí o sí.
Si te fijas en las aves, este es territorio típico de secano: matorral bajo y campos abiertos. Con paciencia se ven algunas rapaces pequeñas y pájaros de monte bajo. Nada del otro mundo, pero el horizonte despejado ayuda a localizarlos.
Ambiente y fechas
Las fiestas principales son por San Miguel, a finales de septiembre. En agosto suele haber algún acto para la gente que vuelve en vacaciones.
Fuera de esos días, el pueblo está tranquilo. Entre semana puede que no te cruces con nadie por la calle.
Cómo llegar y cuándo ir
Se llega desde Zaragoza por la A-2 hasta Calatayud y luego por carreteras comarcales hacia el Aranda. El último tramo es una local entre campos.
Las mejores épocas para andar por ahí son primavera y otoño. En verano hace demasiado calor a mediodía; en invierno suele soplar un viento frío que corta.
Si estás recorriendo la comarca, puedes parar una hora en Sestrica: das una vuelta rápida por el pueblo, echas un vistazo a los caminos cercanos y sigues tu ruta