Artículo completo
sobre Híjar
Ocultar artículo Leer artículo completo
Aparca en la travesía principal o a la entrada del pueblo. Suele haber sitio. El casco antiguo está a cinco minutos andando. Si vienes en fin de semana, llega temprano: las calles son estrechas y con dos coches ya se llenan.
Híjar queda a media hora de Alcañiz y unos 50 kilómetros de Teruel. Se llega por carreteras comarcales. El último tramo atraviesa campos; conduce despacio.
Qué hay que ver
La iglesia parroquial de la Natividad es grande para el tamaño del pueblo. La torre se ve desde lejos. Dentro está el retablo barroco, pero no siempre abren.
El casco antiguo tiene viviendas de mampostería y ladrillo, con balcones de hierro forjado. Son casas normales, con reformas hechas cuando ha hecho falta. La plaza mayor tiene soportales, bancos y poco más.
Si subes a la parte alta verás el valle del río Martín. Se entiende cómo se agrupó el pueblo: casas apiñadas, rodeadas de olivos y algo de huerta junto al cauce.
A las afueras está la ermita de San Roque. Se llega andando por un camino sin dificultad. Desde allí salen pistas agrícolas.
Andar por los alrededores
El río marca el paisaje. En sus orillas hay algo de arboleda; unos metros más allá vuelven los campos secos.
Hay caminos rurales para ir a pie o en bici. Los usan los tractores. No están señalizados para turistas, pero son fáciles de seguir. El terreno es llano, con alguna cuesta corta.
Ve en primavera u otoño. En verano hace mucho calor y no hay sombra.
Fechas en el calendario
Las fiestas grandes son en septiembre, por la Natividad de la Virgen. Hay procesión y actos en la calle.
En enero se celebra San Antón. Es tradición llevar animales para bendecir.
A lo largo del año a veces hay conciertos o jornadas sobre productos locales, pero no todos los años son iguales. Mejor confirmar si te interesa.
Un consejo práctico
No le dediques más de medio día. Pasea por el centro, sube a ver el valle y, si quieres estirar las piernas, ve hacia el río o la ermita.
Deja el coche fuera y entra andando. Ahorrarás tiempo. Si hace sol, evita el mediodía: aquí no hay dónde esconderse