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sobre Broto
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Aparca arriba, cerca de la carretera, o junto al río si encuentras hueco. En verano se llena pronto. Si llegas pasadas las diez, prepárate para dar vueltas.
El pueblo se ve rápido. En un cuarto de hora recorres las calles principales. No vengas solo por Broto; viene bien como campamento base para Ordesa y el valle.
La iglesia y las vistas
La iglesia de San Pedro está en la plaza. Es románica, con reformas. No esperes una catedral. Es un templo sobrio, sin grandes adornos.
Desde algunos puntos del pueblo se ve el valle del Ara y la silueta de Monte Perdido al fondo. Los bosques de alrededor en otoño dan otro color al paisaje.
Ventaja práctica para Ordesa
Mucha gente pernocta aquí porque Torla, la puerta oficial del parque nacional, está a diez minutos en coche. Los precios suelen ser más bajos y hay menos aglomeración que en temporada alta en Torla.
Infórmate antes de cómo funciona el acceso a Ordesa cuando viajes. En verano suele haber lanzaderas desde Torla y no puedes subir con tu coche.
El río y la cascada
El Ara pasa pegado al núcleo urbano. Hay paseos sencillos junto al cauce, terreno llano para caminar sin esfuerzo.
La cascada del Sorrosal está a cinco minutos andando desde las últimas casas. Se escucha el ruido desde lejos. Lleva mucha agua con el deshielo o tras lluvias; en agosto puede ser un hilo.
Hay senderos que salen del pueblo hacia los montes cercanos. Son rutas de montaña pirenaica: aunque empiecen suaves, llevan botas y agua siempre.
Comida y fiestas locales
Se come lo que hay en esta zona: carne guisada, cordero asado, embutidos de la tierra. Cocina contundente, nada elaborado.
Las fiestas patronales son en verano. Hay baile en la plaza y algún acto religioso. Es cosa local, no un festival turístico.
Broto es eso: un pueblo bien situado para explorar Sobrarbe sin pagar precios altos. Si buscas monumentalidad o ambiente urbano, no es tu sitio.