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sobre Ejea de los Caballeros
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Aparcar en Ejea no suele ser un drama. Hay sitio en el centro y las calles son anchas. Olvídate del pueblo medieval compacto: esto es una ciudad llana, abierta, con avenidas largas y barrios modernos. Es la capital de las Cinco Villas, con sus 17.000 vecinos plantados en medio del llano.
La iglesia-fortaleza
La iglesia de San Salvador impone. Parece más un bastión que una parroquia. El origen es medieval y le añadieron elementos defensivos: matacanes, torres, muros gruesos. Todo bastante sobrio.
Dentro hay tres naves y mucha piedra oscura. Huele a humedad vieja, de la que no se va nunca. La portada románica tiene trabajo fino, aunque no es monumental.
El rastro antiguo
La antigua judería apenas se reconoce. Quedan algunos tramos de muralla y calles estrechas en el barrio de La Corona. Nada espectacular. Con un plano se recorre rápido y entiendes cómo se organizaba el lugar hace siglos.
El paisaje que cambió
Durante siglos esto fue secano. Trigo, algo de olivo y poco más. Con el Canal de las Bardenas llegó el agua y transformó el llano en campos de maíz, alfalfa y cereal de regadío.
Se nota al salir del casco urbano. Las vegas son amplias y muy ordenadas. Desde algunas carreteras comarcales ves el canal cruzando el territorio en línea recta. No es un mirador turístico, pero si paras un momento entiendes el cambio.
Fiestas y comida
Las fiestas grandes son por la Virgen de la Oliva a finales de agosto. El centro se llena entonces: actos taurinos, música, movimiento en la calle. Si no te gusta el ruido, evita esas fechas. Aparcar cerca del casco antiguo cuesta más.
En bares sirven platos muy de aquí: ternasco al horno, borrajas con patata y huevo, migas con uvas cuando toca temporada. Cocina sencilla sin muchas vueltas.
Para qué sirve Ejea
Ejea funciona mejor como base para moverte por Cinco Villas o camino de las Bardenas Reales. Tiene servicios, gasolineras y supermercados. Eso en esta comarca se agradece.
El casco histórico se ve en una tarde tranquila. Iglesia, algunas calles antiguas y poco más. Si vienes con esa idea, bien. Si esperabas un conjunto monumental grande, te equivocaste de sitio.
Y lleva chaqueta. Aquí sopla viento casi siempre y no es algo puntual. Luego en el llano cambia rápido