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sobre Utrillas
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Si vienes a Utrillas, lo práctico es esto: deja el coche cerca del centro o por la zona del ayuntamiento y muévete andando. El pueblo no es grande. Los fines de semana en los que funciona el tren minero suele acercarse bastante gente, así que conviene llegar por la mañana. Después del mediodía es cuando más se nota.
Aquí todo gira alrededor de la mina. No es un decorado reciente ni un relato para visitantes. Durante décadas fue el trabajo del pueblo y todavía marca el paisaje.
Cómo llegar y dónde dejar el coche
La forma más directa es entrar desde la A‑23 y subir por la N‑211 hacia la cuenca minera. La carretera llega sin rodeos.
En el centro suele haber sitio para aparcar, sobre todo alrededor de la plaza del Ayuntamiento y en calles cercanas. No hay grandes problemas de tráfico. Solo se complica algo cuando hay actividades en el parque minero o eventos locales.
Lo que puedes ver en un rato
Baja por la calle Mayor. No tardas mucho en recorrer el casco antiguo. Son pocas calles y casas bajas.
La iglesia de la Natividad está en el centro. Es barroca, de piedra vista y bastante sobria. A veces está abierta y otras no; depende del día.
En la plaza verás un monumento dedicado al minero: casco, pico y lámpara. Resume bastante bien la historia del pueblo. Durante buena parte del siglo XX casi todo el trabajo salía de las minas de carbón.
El Parque de la Minería queda a las afueras del núcleo urbano. Allí está la estación del tren minero. Algunos fines de semana ponen en marcha una locomotora antigua que arrastra varios vagones por antiguos trazados de la explotación. El recorrido pasa por zonas de corta y por túneles cortos. Si nunca has visto funcionar una máquina de vapor de cerca, llama la atención.
Algo que conviene saber sobre el pueblo
Utrillas llegó a tener muchos más vecinos cuando la minería estaba en pleno funcionamiento. A mediados del siglo pasado vivía bastante más gente que ahora. Con el cierre de las explotaciones, en los años noventa, muchas familias se marcharon.
Hoy quedan algo más de tres mil habitantes. Se nota en las calles: hay bloques de viviendas construidos para los años de la mina y bastantes ventanas cerradas. El ambiente es tranquilo y el ritmo es el de un pueblo de interior.
Si te quedas un poco más
En primavera suele celebrarse una romería hacia el santuario de la Virgen de los Dolores, en un monte cercano. Es una caminata sencilla y muchos vecinos suben a pasar el día.
También es habitual que en otoño se organice una feria relacionada con la minería, con maquinaria antigua y actividades alrededor del tren.
Si prefieres caminar, desde el propio pueblo salen varios senderos cortos. Uno de los más conocidos sube hacia la zona de los Castillejos. El paisaje mezcla monte bajo con antiguas escombreras y restos de la actividad minera. Conviene llevar agua porque por el camino no hay servicios.
Consejo final
Utrillas tiene sentido si te interesa entender cómo era un pueblo minero de esta parte de Teruel. El tren, las instalaciones y el paisaje de antiguas explotaciones ayudan a hacerse una idea.
Si vienes, pasa primero por la zona del parque minero y luego date una vuelta corta por el centro. Con eso te haces una idea bastante clara del lugar.