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sobre Arguis
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Arguis se asienta a poco más de mil metros, en una ladera orientada al sur de la sierra de Gratal. El pueblo, que hoy no llega a doscientos habitantes, queda a un cuarto de hora largo en coche de Huesca, pero la carretera que lo atraviesa ya anuncia el paisaje de montaña. Durante siglos fue lugar de paso hacia los puertos pirenaicos, y esa condición todavía se nota: muchos viajeros continúan hacia cotas más altas sin detenerse.
El caserío se adapta al terreno con calles cortas y desnivel acusado, construido en la piedra caliza oscura de la zona. Al apartarse unos metros de la carretera principal se percibe mejor el silencio del valle, interrumpido a ratos por el sonido del viento en los pinos o por ciclistas que afrontan el puerto.
A poca distancia del núcleo se abre el embalse de Arguis, una obra de ingeniería hidráulica construida entre 1904 y 1914 para regular el agua del río Isuela. Su presa de bóveda, una de las primeras de su tipo en España, marca el fondo del valle cuando se llega desde Huesca y forma ya parte indisociable del paisaje.
La arquitectura de un pueblo de paso
La iglesia parroquial está dedicada a San Esteban. Su origen parece románico, aunque el edificio actual es el resultado de reformas posteriores que fueron adaptando la fábrica antigua. Como ocurre en muchos pueblos del Prepirineo, la arquitectura religiosa aquí es más funcional que monumental.
El caserío conserva bastantes ejemplos de arquitectura tradicional. Muros de mampostería gruesa, cubiertas inclinadas y pequeñas aberturas responden a un clima con inviernos rigurosos. En algunos dinteles aparecen fechas del siglo XVIII o marcas de cantero, y todavía se ven portadas que daban acceso a corrales interiores, ligados a la vida ganadera que sostuvo al pueblo.
Caminos y sierras
El entorno inmediato del pueblo está muy frecuentado por senderistas. Desde Arguis salen caminos que se internan en las sierras de Gratal y Caballera, con perfiles muy reconocibles para quien conoce la zona. Son recorridos habituales entre gente de Huesca que sube a caminar o a hacer pequeñas ascensiones.
Conviene informarse antes de salir: el relieve es más abrupto de lo que parece desde el pueblo y los desniveles se notan enseguida. En invierno y a comienzos de primavera el clima puede cambiar con rapidez.
Los bosques de pino silvestre y carrasca atraen a quienes salen a buscar setas en otoño. Es una actividad extendida en toda la comarca, aunque siempre conviene recordar que la identificación correcta de las especies es fundamental y que algunos montes tienen regulaciones específicas.
El ritmo del año
Las celebraciones siguen el patrón habitual de los pueblos pequeños de la zona. San Esteban, patrón del pueblo, se celebra el 26 de diciembre, una fecha marcada por el frío y por reuniones recogidas.
En verano el ambiente cambia. A mediados de agosto suele concentrarse buena parte de las actividades festivas y regresan muchos vecinos que pasan el resto del año fuera. Son días de comidas colectivas y encuentros en la plaza.
Cómo es Arguis
Arguis está a unos 15 kilómetros al norte de Huesca, por la carretera A-132 que atraviesa el puerto de su nombre. El acceso es sencillo en coche. El casco urbano es pequeño y se recorre en poco tiempo, con cuestas que conviene tomarse con calma. Suele utilizarse como punto de partida para caminar por las sierras cercanas o acercarse al embalse por la pista que parte junto a la presa.