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sobre Alcubierre
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El turismo en Alcubierre es sencillo. Llegas, aparcas en cualquier calle ancha y caminas un rato. No hay mucho tráfico ni zonas complicadas. En verano conviene venir temprano o esperar a última hora. Al mediodía el calor en Los Monegros pega fuerte y apenas hay sombra.
Desde Huesca el trayecto ronda los cuarenta kilómetros por carreteras comarcales que cruzan campos abiertos. El paisaje ya te va avisando de dónde estás: terreno seco, horizonte limpio y pueblos pequeños bastante separados entre sí.
Qué hay dentro del pueblo
Alcubierre es pequeño y bastante lineal. La calle principal se recorre en pocos minutos y lleva hacia la iglesia de San Miguel Arcángel.
Las casas mezclan piedra, ladrillo y fachadas encaladas. Arquitectura rural sin adornos. Aquí casi todo se levantó para vivir y trabajar, no para lucirse.
La iglesia está en uno de los extremos del núcleo. Edificio modesto, bien mantenido. El campanario de adobe llama algo la atención porque sobresale sobre los tejados bajos del pueblo. Alrededor ya empiezan a abrirse las vistas hacia la llanura.
El paisaje de Los Monegros alrededor
Lo interesante de Alcubierre no está tanto dentro como fuera. En cuanto sales del casco urbano aparecen los campos abiertos de Los Monegros.
Predominan los tonos ocres y grises. Matorral bajo, tomillos, ontinas y tierra seca buena parte del año. Los caminos agrícolas se cruzan en todas direcciones y no siempre están bien señalizados. Si vas a caminar o ir en bici conviene mirar antes el recorrido.
El terreno no tiene grandes pendientes, pero el viento del norte suele soplar con ganas. Aquí se nota.
Aun así, el horizonte despejado tiene su punto. Al amanecer y al atardecer la luz cambia rápido y el paisaje gana bastante.
Cielo nocturno
Por la noche hay muy poca luz artificial. En días despejados el cielo se ve limpio, algo bastante común en esta parte de la comarca.
Si te interesa la astronomía o simplemente mirar estrellas, los alrededores del pueblo funcionan bien. Basta con alejarse un poco por cualquier camino.
Fiestas y vida local
El calendario gira alrededor de las celebraciones tradicionales. Las fiestas de San Miguel, hacia septiembre, suelen reunir a vecinos y a gente que vuelve esos días desde otros pueblos cercanos.
En verano también se organizan actividades nocturnas en la plaza o en espacios abiertos. Nada espectacular. Más bien encuentros de pueblo que siguen el ritmo del calendario agrícola.
Consejo antes de venir
No esperes monumentos ni un casco histórico grande. Alcubierre se ve rápido.
Tiene más sentido como parada corta o como punto desde el que recorrer esta parte de Los Monegros. Si vienes, trae agua, mira el viento y no subestimes el sol. Aquí el paisaje es abierto y no perdona.