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sobre Bezas
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En el corazón de la comarca de Sierra de Albarracín, donde los pinares abrazan aldeas de piedra y las montañas turolenses dibujan horizontes infinitos, se encuentra Bezas. Esta pequeña localidad de apenas 63 habitantes se alza a 1.165 metros de altitud como un tesoro escondido entre valles y barrancos, ofreciendo al viajero la oportunidad de sumergirse en la esencia más pura del Aragón rural.
El silencio aquí no es ausencia, sino presencia. Entre sus calles empedradas y casas de arquitectura tradicional aragonesa, con muros de piedra y tejados rojizos, se respira una tranquilidad que invita a desconectar del mundo moderno. Bezas conserva intacto el sabor de los pueblos de montaña donde cada rincón cuenta historias centenarias y donde la naturaleza marca el ritmo de la vida cotidiana.
Este pequeño refugio montañés se convierte en el punto de partida perfecto para explorar uno de los paisajes más espectaculares de Teruel, donde los bosques de pino rodeno y las formaciones rocosas crean un mosaico natural de extraordinaria belleza.
Qué ver en Bezas
El patrimonio de Bezas se integra armoniosamente con su entorno natural. Su iglesia parroquial, construcción de líneas sobrias pero elegantes, preside el conjunto urbano con la serenidad característica de la arquitectura religiosa aragonesa. El templo, aunque modesto en dimensiones, guarda en su interior la devoción de generaciones que han encontrado en este lugar su refugio espiritual.
Paseando por sus calles, el viajero descubre la arquitectura popular de la Sierra de Albarracín: casas de piedra con balcones de madera, portadas adinteladas y esa pátina del tiempo que otorga carácter a cada fachada. Los corrales y construcciones auxiliares hablan de una forma de vida ligada al aprovechamiento de los recursos montañeses.
Pero es el entorno natural el verdadero protagonista. Los pinares que rodean la localidad ofrecen un espectáculo cromático que varía con las estaciones: del verde intenso del verano a los ocres y dorados del otoño, pasando por la blancura invernal que transforma el paisaje en una postal de cuento. Los barrancos y pequeños valles que circundan Bezas invitan a perderse entre senderos que serpentean entre rocas y vegetación autóctona.
Qué hacer
Bezas es un paraíso para los amantes del senderismo y las actividades al aire libre. Los senderos que parten del pueblo permiten explorar la diversidad paisajística de la Sierra de Albarracín, desde suaves paseos familiares hasta rutas más exigentes para montañeros experimentados. Los bosques de pino rodeno ofrecen rutas circulares que permiten adentrarse en uno de los ecosistemas más representativos de la comarca.
La recolección de setas, especialmente durante los meses otoñales, es una actividad muy apreciada por locales y visitantes. Los níscalos y otros hongos comestibles abundan en estos pinares, convirtiendo cada paseo en una pequeña aventura micológica.
Para los aficionados a la fotografía de naturaleza, Bezas ofrece encuadres únicos donde la luz de la alta montaña realza los contrastes entre la piedra, la madera y la vegetación. Los amaneceres y atardeceres desde los altos que rodean el pueblo proporcionan panorámicas espectaculares de la Sierra de Albarracín.
La gastronomía local, basada en productos de la tierra, incluye platos tradicionales de la cocina montañesa aragonesa: guisos de caza, embutidos caseros, migas del pastor y dulces elaborados con miel de la comarca. En las casas rurales y alojamientos de la zona es posible degustar estas recetas tradicionales preparadas con ingredientes locales.
Fiestas y tradiciones
Bezas mantiene vivas sus tradiciones festivas a lo largo del año. Las fiestas patronales, que se celebran durante el verano, concentran la vida social del pueblo con actividades que incluyen bailes tradicionales, comidas populares y celebraciones religiosas que reúnen a vecinos y visitantes en un ambiente de auténtica convivencia rural.
En otoño, coincidiendo con la época de recolección, se organizan jornadas micológicas que combinan el aspecto gastronómico con el conocimiento del medio natural. Estas actividades permiten a los visitantes aprender sobre las especies locales de setas y hongos mientras disfrutan de la cocina tradicional.
Las celebraciones navideñas adquieren un carácter especial en este entorno montañoso, donde las tradiciones se mantienen con especial cariño y donde la nieve suele acompañar las festividades de invierno.
Información práctica
Para llegar a Bezas desde Teruel capital hay que tomar la A-23 en dirección a Zaragoza hasta la salida hacia Cella, y desde allí continuar por la A-1512 hacia Albarracín. Bezas se encuentra a unos 45 kilómetros de Teruel capital, por carreteras de montaña que ofrecen paisajes espectaculares durante todo el trayecto.
una de las mejores época para visitar Bezas depende de las preferencias del viajero. El verano ofrece temperaturas agradables para el senderismo y las actividades al aire libre, mientras que el otoño regala los colores más espectaculares y la temporada micológica. El invierno, aunque más frío, proporciona paisajes nevados de gran belleza.
Es recomendable llevar calzado apropiado para caminar por terrenos naturales y ropa de abrigo, especialmente durante los meses más fríos, ya que la altitud hace que las temperaturas sean considerablemente más bajas que en el valle.