Vista general de la Vall de Canfranc a Borau.jpeg
Juli Soler i Santaló · Public domain
Aragón · Reino de Contrastes

Borau

77 habitantes · INE 2025
m altitud

Por qué visitarlo

Mejor época

verano

Artículo completo
sobre Borau

Ocultar artículo Leer artículo completo

Enclavado en el corazón de los Pirineos aragoneses, Borau se alza como uno de esos pequeños tesoros que la comarca de la Jacetania reserva para los viajeros más curiosos. Con apenas 90 habitantes y situado a 1.008 metros de altitud, este diminuto núcleo rural conserva intacta la esencia de la vida pirenaica tradicional, donde el tiempo parece haberse detenido entre sus casas de piedra y sus calles empedradas.

La aldea se encuentra estratégicamente ubicada en el valle del río Estarrún, rodeada de un paisaje montañoso de extraordinaria belleza que invita tanto al descanso como a la aventura. Sus construcciones tradicionales de arquitectura pirenaica, con muros de piedra local y cubiertas de pizarra, se integran armoniosamente en un entorno natural que cambia de color según las estaciones, ofreciendo desde los verdes intensos de la primavera hasta los dorados otoñales que tiñen los bosques circundantes.

Qué ver en Borau

El principal atractivo patrimonial de Borau es su iglesia parroquial, un templo que conserva elementos arquitectónicos de gran valor histórico y que constituye el centro neurálgico de la vida social del pueblo. Su campanario se erige como punto de referencia visual en todo el valle, y desde sus inmediaciones se obtienen vistas panorámicas excepcionales de los picos circundantes.

Paseando por las estrechas calles de la aldea, el visitante puede admirar ejemplos bien conservados de arquitectura popular pirenaica. Las casas tradicionales, con sus características galerías de madera y sus portones de acceso a las plantas bajas que antiguamente albergaban el ganado, narran la historia de una comunidad que ha sabido adaptarse al medio montañoso manteniendo sus tradiciones constructivas.

Los alrededores de Borau ofrecen un paisaje natural de gran valor ecológico. Los bosques de haya, roble y abeto que rodean la población albergan una fauna variada, incluyendo especies emblemáticas de los Pirineos. Durante los meses de primavera y verano, los prados se cubren de flores silvestres creando un tapiz multicolor que contrasta con las cumbres nevadas que se divisan en el horizonte.

Qué hacer

Borau es un destino ideal para los amantes del senderismo y la montaña. Desde el pueblo parten diversas rutas de diferentes niveles de dificultad que permiten explorar los valles adyacentes y alcanzar miradores naturales desde donde contemplar la grandiosidad del paisaje pirenaico. Una de las excursiones más populares conduce hasta los antiguos pastos de altura, donde aún es posible encontrar vestigios de la actividad ganadera tradicional.

Para los aficionados a la fotografía de naturaleza, las primeras horas de la mañana y el atardecer ofrecen condiciones de luz excepcionales, especialmente durante el otoño cuando los bosques caducifolios se transforman en una paleta de ocres y rojizos.

La gastronomía local, aunque sencilla, refleja la tradición culinaria pirenaica. Los productos de la tierra, como las setas de temporada, las verduras de huerto y los derivados ganaderos, forman la base de una cocina honesta y sabrosa que puede degustarse en el ambiente familiar que caracteriza la hospitalidad de estos pequeños núcleos rurales.

La observación de la fauna constituye otra actividad destacada. Los bosques cercanos albergan especies como el corzo, el jabalí y diversas aves rapaces, mientras que con un poco de suerte y paciencia, es posible avistar algún ejemplar de las esquivas especies que habitan en las cotas más altas.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Borau gira en torno a las celebraciones tradicionales que han marcado el ritmo de vida rural durante generaciones. Las fiestas patronales suelen celebrarse durante los meses de verano, coincidiendo con el período en que muchos antiguos habitantes regresan al pueblo para el reencuentro familiar.

A finales de agosto o principios de septiembre, la comunidad se reúne para celebrar las festividades de la temporada de cosecha, manteniendo vivas tradiciones que incluyen danzas populares y la elaboración de productos típicos de la época.

Durante el invierno, las celebraciones se centran en las festividades religiosas tradicionales, momentos en los que la pequeña comunidad se congrega para mantener vivos los lazos sociales que han permitido la pervivencia de estos núcleos rurales en un entorno tan exigente.

Información práctica

Para llegar a Borau desde Huesca, hay que tomar la N-240 en dirección a Jaca y, una vez en la capital jacetana, seguir las indicaciones hacia el valle del río Estarrún por carreteras locales. El trayecto total desde la capital provincial es de aproximadamente una hora y media, atravesando paisajes de gran belleza.

una de las mejores época para visitar Borau se extiende desde finales de primavera hasta principios de otoño, cuando las condiciones climatológicas son más favorables para las actividades al aire libre y el acceso por carretera es óptimo. Durante el invierno, aunque el paisaje adquiere una belleza especial con la nieve, es recomendable consultar el estado de las carreteras.

Es aconsejable llevar ropa adecuada para la montaña y calzado apropiado para caminar, ya que el terreno puede presentar cierta dificultad. La altitud y la orientación del valle pueden producir cambios bruscos de temperatura, especialmente durante las horas vespertinas.

Datos de interés

Comunidad
Aragón
Comarca
Código INE
22068
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de .

Ver comarca completa →

Más pueblos en

Opiniones de viajeros