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sobre Graus
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En el corazón de la comarca de Ribagorza, donde las últimas estribaciones del Pirineo aragonés se suavizan hacia las tierras del Somontano, se alza Graus como un testimonio vivo de la rica historia medieval de Aragón. Este municipio de 3.415 habitantes, asentado a 469 metros de altitud, conserva uno de los cascos históricos más hermosos y mejor preservados de la provincia de Huesca.
Caminar por las calles empedradas de Graus es como retroceder en el tiempo. Sus casas señoriales, sus soportales centenarios y sus rincones llenos de historia convierten cada paseo en un auténtico viaje al pasado. La localidad, que fue residencia de nobles y comerciantes durante siglos, mantiene intacto ese aire aristocrático que la caracteriza.
La privilegiada situación de Graus, en la confluencia de los ríos Ésera e Isábena, la convirtió históricamente en un importante cruce de caminos entre Francia, Cataluña y el resto de Aragón, legado que aún hoy se percibe en su rica arquitectura y tradiciones.
Qué ver en Graus
El casco histórico de Graus, declarado Conjunto Histórico-Artístico, constituye la joya principal de la localidad. La Plaza de España representa el corazón neurálgico del municipio, rodeada de edificios señoriales con típicos soportales aragoneses que invitan a pasear bajo su sombra. Destaca especialmente la Casa Bardaxí, un palacio renacentista del siglo XVI que ejemplifica la prosperidad que vivió la villa.
La iglesia parroquial de San Miguel Arcángel domina el paisaje urbano con su imponente torre barroca. En su interior se conservan retablos de gran valor artístico que narran siglos de devoción popular. No menos interesante resulta la ermita de la Virgen de la Peña, situada en un promontorio que ofrece excelentes vistas panorámicas del valle.
Los antiguos molinos del río Ésera constituyen otro atractivo patrimonial. Estos vestigios de la actividad industrial tradicional se pueden descubrir siguiendo un agradable sendero fluvial que discurre por las inmediaciones del casco urbano.
El Paseo de la Naturaleza permite adentrarse en el entorno natural que rodea Graus, donde abundan las especies mediterráneas y montanas que caracterizan esta zona de transición entre la llanura y la montaña.
Qué hacer
Las rutas de senderismo constituyen una de las principales actividades para los visitantes. El sendero del río Ésera ofrece un recorrido fácil y accesible para toda la familia, mientras que las rutas hacia los miradores del valle recompensan el esfuerzo con vistas espectaculares de toda la comarca.
Los amantes de la gastronomía encontrarán en Graus un destino ideal para degustar la cocina tradicional ribagorzan. Los platos elaborados con productos de la tierra, como las carnes de cordero y ternera, las verduras de huerta y los derivados del cerdo, forman parte indispensable de cualquier visita. Las jornadas gastronómicas que se organizan periódicamente permiten conocer los sabores más auténticos de la zona.
La ruta de los miradores ofrece diferentes perspectivas del valle y permite comprender la importancia estratégica que tuvo Graus a lo largo de la historia. Estos puntos elevados se convierten en lugares ideales para la fotografía de paisaje y para disfrutar de atardeceres únicos.
El turismo cultural encuentra en Graus numerosas posibilidades, desde visitas guiadas por el casco histórico hasta recorridos temáticos que profundizan en la historia medieval de la localidad.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Graus está marcado por celebraciones que mantienen vivas las tradiciones ancestrales. Las fiestas patronales en honor a San Miguel Arcángel se celebran a finales de septiembre, llenando las calles de música, danzas tradicionales y actividades para todos los públicos.
Durante el mes de agosto tienen lugar las fiestas de verano, que combinan actos religiosos con actividades lúdicas y espectáculos que animan las noches estivales. La romería a la Virgen de la Peña, celebrada tradicionalmente en primavera, constituye una de las manifestaciones de fe más emotivas y participativas de la localidad.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, manteniendo tradiciones procesionales que se remontan a siglos atrás y que involucran a toda la comunidad local.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Huesca, se accede a Graus por la A-22 dirección Lleida hasta Barbastro, donde se toma la N-123 hasta Graus. El trayecto total es de aproximadamente 85 kilómetros. Desde Lleida, la distancia es similar siguiendo la misma carretera nacional.
Mejor época para visitar: Graus resulta atractiva durante todo el año, aunque la primavera y el otoño ofrecen temperaturas más agradables para pasear por el casco histórico y realizar rutas de senderismo. El verano permite disfrutar plenamente de las actividades al aire libre y del ambiente festivo.
Consejos: Se recomienda llevar calzado cómodo para recorrer las calles empedradas del centro histórico. La oficina de turismo local proporciona información detallada sobre rutas y actividades. Conviene consultar previamente los horarios de apertura de monumentos, especialmente en temporada baja.