Artículo completo
sobre Monterde
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la comarca de Comunidad de Calatayud se encuentra Monterde, una pequeña joya aragonesa que resiste al paso del tiempo con la dignidad de quienes han sabido conservar su esencia rural. Con apenas 133 habitantes, este encantador municipio se alza a 790 metros de altitud, ofreciendo una perspectiva única del paisaje castellano-aragonés donde la meseta se encuentra con las primeras estribaciones montañosas.
Monterde es uno de esos lugares que invitan a la pausa, donde cada rincón cuenta historias de siglos pasados y donde el silencio se convierte en uno de los mejores compañero de viaje. Sus calles empedradas, sus casas de piedra y ladrillo, y su arquitectura tradicional aragonesa conforman un conjunto armónico que transporta al visitante a una época en la que la vida transcurría a un ritmo más pausado y contemplativo.
Qué ver en Monterde
El patrimonio de Monterde se concentra en torno a su núcleo histórico, donde destaca la iglesia parroquial, un templo que refleja la evolución arquitectónica de la región a lo largo de los siglos. Sus muros de piedra y su torre campanario se han convertido en el símbolo más reconocible del municipio, visible desde cualquier punto del casco urbano.
Paseando por las calles del pueblo, el visitante puede admirar la arquitectura tradicional aragonesa, con casas construidas en piedra local y ladrillo, muchas de ellas con balcones de hierro forjado que dan testimonio del trabajo artesanal de antaño. Los patios interiores, algunos aún conservados, muestran la disposición típica de las viviendas rurales de la zona.
Los alrededores de Monterde ofrecen paisajes de gran belleza, caracterizados por campos de cultivo que cambian de color según las estaciones, creando un mosaico natural que se extiende hasta el horizonte. Los cerros cercanos proporcionan excelentes miradores naturales desde donde contemplar la inmensidad del territorio aragonés y entender la posición estratégica que históricamente ha tenido este enclave.
Qué hacer
Monterde es el punto de partida ideal para rutas de senderismo que permiten descubrir los paisajes de la comarca de Calatayud. Los senderos que parten del municipio atraviesan campos de cereales, viñedos y zonas de monte bajo, ofreciendo diferentes niveles de dificultad para todos los públicos. Estas rutas son especialmente recomendables durante el otoño y la primavera, cuando las temperaturas son más suaves y los colores del paisaje alcanzan su máximo esplendor.
La gastronomía local forma parte indiscutible de la experiencia de visitar Monterde. Los productos de la tierra, como el cordero, las verduras de temporada y los vinos de la Denominación de Origen Calatayud, reflejan la riqueza gastronómica aragonesa. Los visitantes pueden disfrutar de platos tradicionales que han pasado de generación en generación, elaborados con recetas que mantienen los sabores auténticos de la cocina rural.
Para los amantes de la fotografía y la observación de la naturaleza, los campos que rodean Monterde ofrecen oportunidades únicas para capturar la esencia del paisaje castellano-aragonés. Las diferentes horas del día proporcionan luces cambiantes que transforman completamente la percepción del entorno, desde los amaneceres dorados hasta los atardeceres que tiñen de ocre toda la comarca.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Monterde mantiene vivas las tradiciones aragonesas más arraigadas. Las fiestas patronales, que se celebran durante el verano, constituyen el momento más importante del año para el municipio. Durante estos días, el pueblo se transforma y recupera la vitalidad de antaño, con actividades que reúnen tanto a vecinos como a visitantes.
La celebración de San Antón, a mediados de enero, mantiene la tradición de las hogueras y la bendición de los animales, una costumbre que refleja el carácter rural y ganadero de la región. Esta festividad cobra especial significado en un pueblo como Monterde, donde las tradiciones agrícolas siguen siendo parte fundamental de la identidad local.
Durante las fiestas de verano se organizan actividades tradicionales como los bailes populares, las procesiones y las comidas comunitarias, momentos en los que la hospitalidad aragonesa se manifiesta en todo su esplendor y los visitantes pueden sentirse parte de la comunidad.
Información práctica
Para llegar a Monterde desde Zaragoza, hay que tomar la A-2 en dirección Madrid y desviarse por la salida hacia Calatayud. Desde allí, una carretera secundaria conduce directamente al municipio en aproximadamente 20 minutos. El trayecto total desde la capital aragonesa es de unos 90 kilómetros.
una de las mejores época para visitar Monterde es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más agradables para caminar y disfrutar del entorno natural. Los meses de mayo, junio, septiembre y octubre ofrecen condiciones ideales para el turismo rural.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas del pueblo y por los senderos de los alrededores. También conviene consultar previamente los horarios de apertura de los establecimientos locales, ya que en localidades pequeñas los horarios pueden ser más restringidos que en las ciudades.