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sobre Novallas
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En el corazón de la comarca de Tarazona y el Moncayo, a 425 metros de altitud, se encuentra Novallas, un pueblo aragonés de 845 habitantes que conserva intacto el encanto de la España interior. Este municipio zaragozano, alejado del bullicio urbano, ofrece al viajero una experiencia auténtica donde el tiempo parece haberse detenido entre calles empedradas y fachadas de piedra que narran siglos de historia.
Novallas es uno de esos destinos que invitan a la desconexión, donde cada rincón respira tranquilidad y tradición. Su privilegiada ubicación en la ribera del río Queiles y su proximidad al imponente Moncayo lo convierten en un punto de partida ideal para explorar una de las comarcas más fascinantes de Aragón. Aquí, la hospitalidad de sus gentes se combina con un patrimonio cultural que sorprende por su riqueza y autenticidad.
Qué ver en Novallas
El conjunto histórico de Novallas gira en torno a su iglesia parroquial, un templo que muestra la evolución arquitectónica del pueblo a través de los siglos. Sus muros albergan elementos de diferentes épocas que reflejan la importancia que tuvo este enclave en el pasado.
Paseando por el casco urbano, llaman la atención las casas señoriales con sus característicos escudos nobiliarios tallados en piedra, testimonio del abolengo de algunas familias locales. La arquitectura popular aragonesa se manifiesta en cada calle, con construcciones de mampostería y ladrillo que han sabido adaptarse al clima continental de la zona.
El entorno natural de Novallas ofrece paisajes de gran belleza, especialmente las riberas del Queiles, donde se pueden observar choperas y vegetación de ribera que contrastan con los campos de cereal circundantes. Los senderos que parten del pueblo permiten descubrir rincones como las antiguas eras, desde donde se obtienen panorámicas excepcionales de la vega del río.
No hay que perderse el molino harinero, una construcción tradicional que recuerda la importancia que tuvo la molienda en la economía local. Aunque ya no está en funcionamiento, conserva elementos originales que permiten imaginar cómo era la vida rural en siglos pasados.
Qué hacer
Novallas es punto de partida para numerosas rutas de senderismo que se adentran en la comarca del Moncayo. Los senderos que bordean el río Queiles ofrecen paseos relajantes entre vegetación autóctona, ideales para la observación de aves y el disfrute de la naturaleza.
Para los amantes de la gastronomía, el pueblo ofrece la oportunidad de degustar productos locales como las verduras de la vega, los quesos de la zona y los vinos con denominación de origen Campo de Borja. La tradición repostera se mantiene viva con dulces caseros que se pueden encontrar en las festividades locales.
Los aficionados a la fotografía encontrarán en Novallas numerosos motivos: desde los amaneceres sobre los campos de cereal hasta los atardeceres que tiñen de oro las fachadas de piedra del pueblo. La luz especial de esta zona de Aragón crea atmósferas únicas que cambian a lo largo del día.
Las rutas cicloturistas por la comarca permiten descubrir otros pueblos cercanos y disfrutar de paisajes variados, desde las huertas del Queiles hasta las estribaciones del Moncayo. Es una forma excelente de conocer el territorio a ritmo pausado.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Novallas mantiene vivas las tradiciones aragonesas más auténticas. Las fiestas patronales, que se celebran en agosto, concentran la vida social del pueblo con procesiones, bailes regionales y celebraciones que reúnen a vecinos y visitantes.
La Semana Santa tiene especial relevancia, con procesiones que recorren las calles principales del pueblo, mostrando el fervor religioso de sus habitantes. Las cofradías locales organizan estos actos con gran solemnidad y tradición.
En otoño, coincidiendo con las labores de la vendimia, se organizan actividades relacionadas con la tradición vitivinícola de la zona. Es un momento excelente para visitar Novallas y conocer de cerca los procesos artesanales que se mantienen desde hace generaciones.
Durante el invierno, las celebraciones navideñas adquieren un carácter especialmente entrañable, con villancicos tradicionales y comidas comunitarias que reflejan el espíritu solidario de esta pequeña comunidad rural.
Información práctica
Novallas se encuentra a 65 kilómetros de Zaragoza capital, siguiendo la A-68 hasta Tudela y después tomando la N-122 en dirección a Tarazona. El trayecto dura aproximadamente una hora y discurre por paisajes muy atractivos de la ribera del Ebro y posteriormente del Queiles.
una de las mejores época para visitar Novallas es primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el campo muestra sus colores más intensos. El verano puede ser caluroso, aunque las noches suelen ser frescas debido a la altitud.
Es recomendable llevar calzado cómodo para pasear por las calles empedradas y ropa adecuada si se planean rutas de senderismo. Para información turística, el ayuntamiento local puede proporcionar datos sobre eventos y actividades de la zona.