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sobre Retascon
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En el corazón de la comarca del Campo de Daroca, donde las llanuras aragonesas se mecen entre suaves colinas, se encuentra Retascón, una pequeña aldea que parece suspendida en el tiempo. Con apenas 60 habitantes, este rincón de la provincia de Zaragoza representa la esencia más pura del Aragón rural, donde cada piedra cuenta una historia y cada atardecer regala una postal inolvidable.
A 800 metros de altitud, Retascón se alza como un mirador natural sobre los campos de cereales que caracterizan esta comarca. Sus casas de piedra y adobe, apiñadas en torno a la iglesia parroquial, forman un conjunto arquitectónico que ha resistido el paso de los siglos manteniendo su carácter auténtico. Este pequeño núcleo urbano invita a los viajeros a descubrir la tranquilidad de un mundo donde el tiempo transcurre a otro ritmo.
Qué ver en Retascón
El patrimonio religioso de Retascón encuentra su máxima expresión en la iglesia parroquial, un templo que conserva elementos arquitectónicos de diferentes épocas. Su estructura de mampostería y los detalles de su campanario reflejan la tradición constructiva aragonesa, mientras que en su interior se pueden apreciar retablos que testimonian la devoción popular de la localidad.
Paseando por las calles empedradas de Retascón, los visitantes descubrirán la arquitectura tradicional aragonesa en todo su esplendor. Las viviendas, construidas con materiales locales como la piedra y el ladrillo, muestran los típicos aleros y balcones de madera que caracterizan a los pueblos del Campo de Daroca. Muchas de estas construcciones conservan elementos originales como portadas de piedra labrada y patios interiores que hablan de un pasado próspero.
El entorno natural que rodea la localidad ofrece paisajes de gran belleza, especialmente durante los cambios estacionales. Los campos de cereales que se extienden hasta el horizonte crean un mosaico dorado en verano, mientras que en primavera, los almendros en flor añaden pinceladas de color blanco y rosa al paisaje. Desde el pueblo se pueden contemplar las formaciones geológicas características de la zona, con cerros y barrancos que invitan a la exploración.
Qué hacer
Retascón es un destino ideal para los amantes del senderismo y las caminatas tranquilas. Desde el pueblo parten diversos senderos que permiten recorrer los alrededores y descubrir ermitas, fuentes naturales y miradores con vistas panorámicas sobre el Campo de Daroca. Estas rutas son perfectas para observar la flora y fauna mediterránea de la zona.
Los aficionados a la fotografía rural encontrarán en Retascón un escenario perfecto. Los amaneceres y atardeceres sobre los campos dorados ofrecen instantáneas espectaculares, mientras que los rincones del pueblo proporcionan imágenes cargadas de autenticidad y nostalgia.
La gastronomía local está profundamente ligada a los productos de la tierra. En la zona es tradicional el cultivo de cereales y la cría de ganado ovino, lo que se traduce en platos contundentes como las migas aragonesas, el cordero asado y los guisos de legumbres. Los productos de la huerta, como las verduras de temporada, completan una oferta culinaria sencilla pero sabrosa.
Para los interesados en el turismo cultural, Retascón sirve como punto de partida para explorar otros pueblos del Campo de Daroca, como Daroca mismo, con su impresionante conjunto amurallado y sus iglesias mudéjares, o Villadoz y sus paisajes esteparios.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Retascón mantiene vivas las tradiciones aragonesas más arraigadas. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, generalmente en agosto, con procesiones, misa solemne y actividades que reúnen tanto a los vecinos como a los visitantes que llegan para la ocasión.
Una de las celebraciones más emotivas es la festividad de los Santos, que tiene lugar en noviembre, cuando las familias se reúnen para honrar a sus difuntos siguiendo las costumbres ancestrales aragonesas. Durante esta época, el pueblo cobra un ambiente especialmente recogido y familiar.
Las tradiciones gastronómicas también tienen su momento durante las celebraciones religiosas, cuando se preparan dulces típicos y se comparten comidas comunitarias que fortalecen los lazos vecinales.
Información práctica
Para llegar a Retascón desde Zaragoza, hay que tomar la A-23 dirección Teruel hasta la salida de Daroca. Desde allí, se continúa por carreteras comarcales siguiendo las indicaciones hacia el pueblo, en un trayecto total de aproximadamente 80 kilómetros que se completa en algo más de una hora.
La mejor época para visitar Retascón es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes muestran sus mejores colores. El verano puede ser caluroso, aunque las noches son frescas debido a la altitud.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y los senderos del entorno. Los amantes de la fotografía no deben olvidar su cámara, especialmente durante las horas doradas del amanecer y el atardecer.