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sobre Trasmoz
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En las laderas del Moncayo, donde las leyendas se entrelazan con la historia, se alza Trasmoz, un pequeño pueblo aragonés que ha sabido conservar su aura de misterio a través de los siglos. Con apenas 96 habitantes y situado a 765 metros de altitud, este enclave de la comarca de Tarazona y el Moncayo ostenta el singular honor de ser el único pueblo oficialmente excomulgado de España, una distinción que lejos de ser una carga, se ha convertido en parte de su identidad y atractivo turístico.
Las casas de piedra se apiñan en torno a su iglesia parroquial, mientras que las ruinas del castillo medieval coronan el cerro, vigilando silenciosas un paisaje que parece detenido en el tiempo. Trasmoz es mucho más que un destino turístico: es un viaje a la España profunda, donde cada piedra guarda una historia y donde la tradición de la brujería ha dejado una huella imborrable en el imaginario colectivo.
Qué ver en Trasmoz
El Castillo de Trasmoz domina la silueta del pueblo desde su posición estratégica en lo alto del cerro. Aunque en ruinas, conserva elementos de su estructura medieval original, con muros que se alzan desafiantes contra el paso del tiempo. Las vistas panorámicas desde este punto abarcan gran parte de la comarca del Moncayo, ofreciendo una perspectiva privilegiada del entorno natural.
La Iglesia parroquial de la Virgen de la Huerta, de estilo barroco, se erige en el corazón del casco urbano. Su interior alberga retablos de interés artístico y constituye uno de los edificios mejor conservados del conjunto histórico. Muy cerca se encuentra el Centro de la Brujería, un espacio museístico que profundiza en las tradiciones esotéricas del pueblo y su relación con la figura de Gustavo Adolfo Bécquer, quien se inspiró en estas tierras para algunas de sus leyendas.
El casco histórico conserva la estructura urbanística medieval, con calles estrechas y empinadas que invitan al paseo tranquilo. Las casas tradicionales de piedra, con sus balconadas de hierro forjado y aleros de madera, conforman un conjunto arquitectónico de gran valor etnográfico.
Qué hacer
Las rutas de senderismo por los alrededores del pueblo permiten descubrir paisajes de gran belleza, especialmente durante el otoño, cuando los bosques de roble y haya del Moncayo se tiñen de colores ocres y dorados. El Sendero de las Brujas es una propuesta temática que recorre los lugares más emblemáticos relacionados con las leyendas locales.
La gastronomía local ofrece los sabores auténticos de la cocina aragonesa de montaña. Los productos de la huerta del Moncayo, las setas de temporada y los guisos tradicionales forman parte de una oferta culinaria que refleja la riqueza del entorno natural. Las bodegas familiares elaboran vinos con denominación de origen Campo de Borja, ideales para acompañar estas propuestas gastronómicas.
Para los aficionados al turismo cultural, las rutas literarias siguen los pasos de Bécquer por los lugares que inspiraron sus leyendas. El pueblo organiza visitas guiadas que combinan historia, literatura y tradiciones populares, creando una experiencia única para conocer el patrimonio inmaterial de Trasmoz.
Fiestas y tradiciones
La Noche de Brujas, celebrada el 31 de octubre, es la fiesta más característica del pueblo. Durante esta jornada, Trasmoz se transforma en un escenario teatral donde las calles acogen representaciones, mercados temáticos y actividades relacionadas con la brujería y el mundo esotérico. La celebración atrae a visitantes de toda España, convirtiéndose en un evento de referencia del turismo temático aragonés.
Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Huerta se celebran a principios de septiembre, con programa de actos religiosos, culturales y lúdicos que mantienen vivas las tradiciones del pueblo. Durante estos días, los vecinos organizan comidas populares y bailes tradicionales que permiten a los visitantes conocer de primera mano las costumbres locales.
En agosto tiene lugar el Festival de Leyendas, que combina narración oral, teatro y música en un formato que rinde homenaje al patrimonio legendario del pueblo y su entorno.
Información práctica
Desde Zaragoza, la forma más directa de llegar a Trasmoz es tomar la A-68 dirección Logroño hasta la salida de Tudela, continuar por la N-121 hasta Tarazona y desde allí seguir las indicaciones hacia el Moncayo por la carretera local. El trayecto completo son aproximadamente 85 kilómetros y una hora y media de viaje.
La mejor época para visitar Trasmoz es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje del Moncayo muestra sus mejores galas. Los meses de octubre y noviembre ofrecen además la posibilidad de disfrutar de los colores otoñales del bosque.
Para la visita, se recomienda calzado cómodo para recorrer las calles empedradas y subir hasta las ruinas del castillo. El pueblo cuenta con servicios de restauración y es aconsejable reservar con antelación, especialmente durante los fines de semana y las fechas de celebraciones especiales.