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sobre Undues de Lerda
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En el corazón de la comarca de Cinco Villas, donde Aragón se funde con las tierras navarras, se alza Undués de Lerda como un testimonio silencioso del tiempo que se detiene. Con apenas 52 habitantes, este pequeño enclave a 633 metros de altitud representa la esencia más pura del turismo rural, donde cada piedra cuenta una historia y cada rincón invita a la contemplación.
La aldea se asienta sobre un territorio que ha sido testigo del paso de siglos, manteniendo intacto ese carácter íntimo que caracteriza a los pueblos del interior aragonés. Desde sus calles empedradas se contempla un paisaje de suaves colinas cerealistas que cambian de color según las estaciones, creando una sinfonía visual que acompaña al viajero durante su estancia.
La proximidad a la frontera con Navarra ha marcado profundamente el carácter de Undués de Lerda, convirtiéndolo en un lugar de encuentro de culturas y tradiciones que se respiran en cada paso por sus tranquilas calles.
Qué ver en Undués de Lerda
El patrimonio arquitectónico de Undués de Lerda se concentra en torno a su iglesia parroquial, cuya sobria estructura refleja la arquitectura religiosa tradicional de la zona. Este templo, que ha presidido la vida comunitaria durante generaciones, conserva elementos que permiten rastrear la evolución histórica del municipio.
Paseando por el núcleo urbano, el visitante descubre la arquitectura popular aragonesa en estado puro. Las casas de piedra y ladrillo, con sus características chimeneas troncocónicas, se distribuyen siguiendo la topografía natural del terreno, creando un conjunto armonioso que dialoga con el paisaje circundante.
Los alrededores del pueblo ofrecen magníficas perspectivas del paisaje cerealista que caracteriza esta zona de Cinco Villas. Desde diversos puntos del municipio se obtienen vistas panorámicas que abarcan campos de cultivo, pequeñas elevaciones y, en días despejados, la silueta de los Pirineos en el horizonte.
La proximidad al embalse de Yesa añade un atractivo natural adicional, aunque requiere un pequeño desplazamiento. Este espacio acuático aporta diversidad paisajística y oportunidades para la observación de fauna, especialmente aves asociadas a ambientes lacustres.
Qué hacer
El turismo en Undués de Lerda se basa en la desconexión y el contacto directo con el entorno rural. Los amantes del senderismo encuentran en los alrededores del pueblo diversas opciones para caminar entre campos de cultivo y colinas suaves, siguiendo antiguos caminos rurales que conectan con localidades vecinas.
La gastronomía local refleja la tradición culinaria aragonesa, con platos basados en productos de la tierra. Las verduras de huerta, las legumbres y los cereales forman la base de una cocina sencilla pero sabrosa, complementada por carnes de cordero y cerdo criados en la zona.
La actividad fotográfica cobra especial relevance en este entorno, donde la luz cambiante del altiplano aragonés ofrece condiciones excepcionales durante el amanecer y el atardecer. Los campos dorados en verano y los paisajes nevados en invierno proporcionan oportunidades únicas para capturar la esencia del rural aragonés.
Los aficionados al turismo ornitológico pueden aprovechar la diversidad de hábitats de la zona, desde campos de cultivo hasta zonas húmedas cercanas, para observar especies características de la estepa cerealista aragonesa.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Undués de Lerda mantiene vivas las tradiciones rurales aragonesas. Las fiestas patronales, que se celebran durante el verano, constituyen el momento álgido de la vida social del pueblo. Estas celebraciones reúnen a vecinos, familiares y visitantes en torno a tradiciones que se transmiten de generación en generación.
A mediados de agosto, el pueblo se engalana para honrar a su patrón con actos religiosos y populares que incluyen procesiones, bailes tradicionales y comidas comunitarias. Estos eventos ofrecen al visitante la oportunidad de conocer de primera mano las costumbres locales y disfrutar de un ambiente festivo auténtico.
Las celebraciones del ciclo navideño mantienen también un carácter íntimo y familiar, con tradiciones que se remontan siglos atrás y que conservan su sabor original en este pequeño núcleo rural.
Información práctica
Para llegar a Undués de Lerda desde Zaragoza, se debe tomar la autovía A-68 en dirección a Tudela hasta la salida de Mallén, continuando por la N-125 hasta Tauste y posteriormente por carreteras comarcales que conducen al municipio. El trayecto completo requiere aproximadamente una hora y media de conducción.
una de las mejores época para visitar Undués de Lerda abarca desde la primavera hasta el otoño, cuando las condiciones climáticas permiten disfrutar plenamente de las actividades al aire libre. Los meses de mayo a septiembre ofrecen las temperaturas más agradables y mayor número de horas de luz.
Al tratarse de una aldea pequeña, es recomendable planificar la estancia con antelación, especialmente en lo referente al alojamiento y la restauración. La cercanía a otros municipios de Cinco Villas permite combinar la visita con un recorrido más amplio por esta histórica comarca aragonesa.