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sobre Bimenes
Cuna de la oficialidá del asturiano
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Si vienes a hacer turismo en Bimenes, lo primero es asumir cómo funciona el sitio. No hay un centro claro ni un punto donde dejar el coche y empezar a recorrerlo todo. Las aldeas están separadas y muchas carreteras son estrechas. Si ves un apartadero o una pequeña explanada, aprovéchala. Aparcar mal aquí significa bloquear a alguien.
Bimenes queda a unos 25 kilómetros de Oviedo, dentro de la comarca del Nalón. Tiene poco más de 1.600 habitantes repartidos en parroquias como Careses, Muñón, Suares o Peón. No hay casco histórico ni monumentos que atraigan visitas por sí solos. Lo que hay es vida rural bastante intacta: casas de piedra, corredores de madera y hórreos que en muchos casos siguen usándose.
Qué ver sin buscar nada espectacular
La iglesia de San Félix de Muñón es un buen ejemplo de templo rural asturiano. Edificio sencillo. Poca decoración. Se ve rápido. Lo interesante está más en el entorno que en la iglesia en sí.
En Suares está la iglesia de San Andrés. Situación parecida. Pequeña, sobria, integrada en el pueblo. Si ya estás pasando por allí, paras cinco minutos y sigues.
Lo más reconocible en Bimenes no son los templos. Son las casas y los hórreos. Muchos patios siguen cerrados con muros de piedra. Los corredores de madera todavía aparecen en bastantes fachadas. Algunos hórreos están bien cuidados. Otros muestran años encima. Todo forma parte del mismo paisaje.
Peón no funciona como un núcleo compacto. Son casas dispersas. Caminar sin rumbo fijo suele ser más interesante que buscar un punto concreto.
Cómo moverse por el concejo
Aquí casi todo se hace en coche y pequeños paseos. Las aldeas no están lejos entre sí, pero las carreteras tienen curvas y cuestas. En el mapa parece rápido. Sobre el terreno se tarda más.
También hay pistas y caminos entre pueblos. Algunos vecinos los usan a diario. Otros quedan medio ocultos entre prados. Si ha llovido, el barro aparece rápido y la hierba mojada resbala.
En las zonas algo más altas la niebla entra sin avisar. No es raro perder las vistas en cuestión de minutos.
Lo que conviene saber antes de venir
Bimenes no funciona bien con visitas rápidas de foto y marcha. Si paras cinco minutos en un punto y sigues, te llevarás poco.
Tampoco hay demasiados servicios pensados para visitantes. Es un concejo pequeño y bastante tranquilo. Muchas carreteras apenas tienen sitio para detener el coche. Conviene aparcar donde no molestes y caminar un poco.
Otra cosa: las distancias engañan. Entre curvas, repechos y cruces poco claros puedes tardar bastante más de lo que parece.
Si tienes dos horas
Una opción sencilla es moverte entre Muñón, Suares y Peón. Son trayectos cortos y permiten ver cómo cambian las aldeas dentro del mismo concejo.
Baja del coche cuando veas hórreos, huertas o casas antiguas bien conservadas. Camina unos minutos por los caminos que salen del pueblo. Con eso ya te haces una idea bastante clara de cómo es Bimenes.
Cuándo ir
Primavera y comienzos de otoño suelen ser los momentos más cómodos para caminar entre pueblos. Temperatura suave y prados verdes.
En verano el problema no es tanto el calor como la humedad en las cuestas. A mediodía puede hacerse pesado.
Si llueve, que en Asturias pasa a menudo, el concejo sigue teniendo sentido. Solo toca aceptar barro en los caminos y avanzar más despacio. Aquí el paisaje cambia poco por la meteorología. La vida sigue igual.