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sobre Candamo
Tierra de fresas y arte rupestre
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Candamo es un concejo pequeño y tranquilo del centro de Asturias: aldeas dispersas, prados muy verdes y caserías de piedra con hórreos. Aquí manda el ritmo rural: carreteras secundarias, caminos entre fincas y silencio, salvo el ganado y los pájaros. Lo más valioso es el paisaje y un patrimonio prehistórico de primer nivel.
Qué ver en Candamo
La visita que realmente condiciona el viaje es la Cueva de La Peña de Candamo (también citada como Cueva de San Román), incluida en la declaración de la UNESCO del Arte Rupestre Paleolítico de la Cornisa Cantábrica. Conserva grabados y pinturas de gran antigüedad; el acceso está regulado, así que conviene informarse y reservar con tiempo.
En el entorno, el conjunto de San Román se recorre bien a pie y sin prisas, entre iglesia, cementerio y construcciones tradicionales. Es de esos sitios que se disfrutan más mirando detalles que haciendo fotos a toda velocidad.
Repartidas por el concejo aparecen casonas indianas y arquitectura popular (hórreos, paneras, fuentes y lavaderos). No hay un “circuito” cerrado, pero pasear por las parroquias tiene premio si vas con ojos.
Qué hacer
- Caminar por pistas y senderos rurales entre bosques y praderías (según el tiempo, mejor con calzado que no resbale).
- Si te apetece combinar campo con algo más urbano, acercarte a Avilés u otros puntos cercanos.
Si solo tienes 2 horas
- Intenta cuadrar la visita a la Cueva de La Peña (si hay plazas y encaja en horarios).
- Completa con un paseo por el entorno de San Román y una vuelta corta por alguna aldea cercana para ver hórreos y casonas.
Errores típicos
- Ir sin reserva pensando que la Cueva se visita “sobre la marcha”.
- Calcular mal los tiempos: las carreteras locales son bonitas, pero no rápidas.
- Venir sin calzado cerrado: incluso un paseo corto puede acabar en barro.