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sobre Noreña
Capital chacinera de Asturias
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A diez kilómetros de Oviedo, en plena comarca central, Noreña concentra mucho en poco espacio: apenas once kilómetros cuadrados y unos 5.100 habitantes. Es una villa compacta y fácil de recorrer a pie, con ese equilibrio entre lo urbano y lo rural tan típico del interior de Asturias. No hay mar, pero sí calles tranquilas, casonas de piedra y un casco antiguo que se disfruta sin prisas.
Qué ver en Noreña
El Palacio de los Condes de Noreña (Casa Tizón), del siglo XVI, es una de las postales del pueblo. Es un edificio privado, así que la visita es exterior: merece la pena fijarse en la sillería y en los escudos.
La Iglesia de San Pedro, con origen medieval y reformas posteriores, queda muy a mano mientras callejeas. Su torre sirve de referencia para orientarte.
Entre una y otra parada, el plan es sencillo: mirar fachadas. Hay casonas y portadas con balcones y detalles que hablan de un pasado acomodado.
Si te apetece verde, el Área Recreativa del Picu está a un paseo de las afueras, con merendero y caminos fáciles.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta completa por el casco histórico, sin quedarte solo en la calle principal.
- Parada exterior en el Palacio de los Condes de Noreña (Casa Tizón).
- Paso por la Iglesia de San Pedro y calles cercanas, donde salen las mejores fachadas.
- Si vas con tiempo y buen día: paseo rápido hacia el Área Recreativa del Picu.
Errores típicos
- Querer “tachar” dos monumentos y marcharse: aquí gana el paseo lento.
- Ir en día de lluvia cerrada esperando un plan interior: el atractivo está en callejear.
- No salirse de las calles más obvias: en las laterales aparece lo más fotogénico.