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sobre Pravia
Antigua corte de la monarquía
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Entre los valles del Nalón y el Narcea, Pravia es una villa asturiana donde la historia se nota sin esfuerzo. Fue sede de la corte en el siglo IX y ese pasado asoma en un casco urbano cómodo de recorrer: plazas abiertas, piedra, casonas y un aire señorial que no resulta impostado.
Qué ver en Pravia
En el centro, la Colegiata de Santa María la Mayor preside la plaza. Es un edificio con capas de siglos (del XIII al XVI) y conviene entrar con calma si está abierta.
A las afueras, la iglesia de San Juan de Santianes está vinculada al rey Silo y al prerrománico asturiano. Es una visita sobria y muy agradecida, de las que ponen contexto a la zona.
Paseando salen al paso casonas y palacios de épocas de prosperidad. El Palacio de Moutas alberga el Museo de la Historia de Pravia, útil para entender cómo encaja la villa en el mapa histórico asturiano.
Qué hacer
El río Narcea se presta a paseos tranquilos por tramos de ribera, y las rutas en bici encajan bien con el entorno.
En la mesa, Pravia tira de recetario asturiano: guisos de cuchara, platos de toda la vida y sidra en el ambiente.
Fiestas y tradiciones
En verano hay celebraciones como San Roque y San Antonio. La Semana Santa también se deja notar en el centro.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el centro histórico y la plaza, con parada en la Colegiata si coincide abierta.
- Paseo sin prisa entre casonas, palacios y calles principales.
- Si vas en coche, desvío a San Juan de Santianes.
Errores típicos
- Dejar San Juan de Santianes “para otra vez” por pensar que queda lejos: el desplazamiento suele merecer la pena.
- Llegar el día de mercado con el coche y sin margen: el aparcamiento se complica y se pierde tiempo dando vueltas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Oviedo, por la A-66 y la AS-237. Desde Avilés, por carreteras comarcales. Hay autobuses desde ambas ciudades.
Cuándo ir: Primavera y verano dan mucha vida a la calle. En otoño, el valle se vuelve especialmente fotogénico. Si buscas calma, evita días de grandes fiestas o de máxima afluencia del mercado.