Artículo completo
sobre Yernes y Tameza
El concejo menos poblado
Ocultar artículo Leer artículo completo
Yernes y Tameza es uno de esos concejos minúsculos de Asturias (apenas 130 habitantes) donde el mapa se entiende a base de cuestas, brañas y caminos que enlazan casas sueltas. Montaña de verdad: aldeas dispersas, hórreos y paneras en fincas pequeñas, piedra y pizarra, prados que se abren y se cierran según el relieve.
Aquí no se viene a tachar monumentos. Se viene a caminar despacio y a mirar: cómo cambia la luz en los valles, cómo se mete la niebla por los collados, cómo el paisaje sigue mandando.
Qué ver
Se disfruta por el conjunto. Recorre alguna aldea tradicional y fíjate en los corredores de madera, los tejados oscuros y los hórreos que aparecen donde menos lo esperas.
La iglesia de San Martín de Tameza suma una parada sobria y rural, sin aspavientos.
El entorno es el plato fuerte: valles cerrados, bosques de castaños y robles, praderas altas y miradores naturales que salen al paso. También hay brañas, algunas aún con vida y otras ya como memoria del pastoreo.
Qué hacer
Senderismo por caminos tradicionales entre aldeas y antiguas rutas ganaderas. Cuando el día abre, las vistas compensan las piernas. En primavera y otoño, las nieblas y los claros dan mucho juego a quien lleve cámara o, simplemente, tiempo.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo corto por una aldea y sus hórreos, sin prisas y mirando detalles de arquitectura.
- Acércate a San Martín de Tameza.
- Remata con un tramo de camino tradicional hasta un punto alto cercano para asomarte al valle (si el tiempo acompaña).
Mejor época
Primavera y otoño. En verano, mejor ir a primera o a última hora si buscas caminar sin calor. En invierno, cuenta con días cortos y meteorología cambiante.
Errores típicos
- Llegar tarde y confiar en encontrar servicios: trae agua y algo de comida.
- Subestimar los tiempos: carreteras estrechas y lentas; calcula margen.
- Subir a zonas altas sin mirar el parte: la niebla entra rápido y lo cambia todo.