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sobre Belmonte de Miranda
Tierra de oro y osos
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Belmonte de Miranda, en el occidente asturiano, es un concejo de ritmo tranquilo y paisaje muy presente. El Pigüeña (afluente del Narcea) marca el valle: prados de vega, laderas de bosque atlántico y aldeas dispersas donde mandan la piedra y la madera. Aquí apetece caminar sin reloj y dejar que el terreno te lleve.
Qué ver
En la capital, el paseo gira en torno a la iglesia parroquial de San Martín y el río. Por el concejo aparecen ejemplos de románico rural como la iglesia de Santa María de Leiguarda y la iglesia de San Pelayo de Vigaña, con ese aspecto vivido de los templos que han ido cambiando con el tiempo.
En lo etnográfico, fíjate en los molinos junto a los regueros y, si te acercas a zonas altas, en algunas cabañas de teito. Para vistas, cualquier loma sobre el valle del Pigüeña funciona bien; si puedes, reserva un rato para el amanecer o la última luz.
Qué hacer
Hay rutas a pie de distintos niveles: paseos por el fondo del valle y subidas a brañas de montaña, donde se entiende rápido la mezcla de pastos, bosque y ganadería. El Camino Natural del Pigüeña acompaña el río entre alisos, prados y pequeñas aldeas.
La observación de fauna merece madrugar: corzos, jabalíes y rapaces suelen dejarse ver si vas en silencio.
En la mesa, cocina de interior: pote, callos, carnes y, según temporada, castañas y setas.
Fiestas y tradiciones
En agosto suelen celebrarse romerías en distintas parroquias. La fiesta de San Martín (11 de noviembre) se asocia al amagüestu, con castañas y sidra.
Si solo tienes 2 horas
- Pasea por la capital junto al río y acércate a la iglesia de San Martín.
- Asómate a algún alto cercano al valle del Pigüeña para una panorámica rápida.
- Si te queda margen, busca un tramo del Camino Natural del Pigüeña para caminar sin complicaciones.
Errores típicos
- Estrenar calzado o llevar suela lisa: con humedad, caminos y prados patinan.
- Confiarse con el tiempo: cambia rápido; una capa ligera evita sorpresas.
- Meter el coche por pistas estrechas sin salida: mejor asegurarse antes de bajar.