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sobre Boal
Tierra de miel y emigrantes
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Para ver Boal necesitas coche. El núcleo principal se recorre en poco tiempo, el resto son aldeas desperdigadas por carreteras secundarias. Aparcar no suele ser problema, hay zonas amplias en las partes más nuevas del pueblo. Desde ahí se camina bien.
Aparcar y moverse
El centro de Boal no es extenso. En media hora has visto lo que hay. Para lo demás, toca conducir.
Las carreteras son las de siempre por aquí: estrechas, con curvas y desnivel. En el mapa las distancias parecen cortas, pero los trayectos se alargan. Calcula más tiempo del que crees.
En las aldeas, es mejor dejar el coche en la entrada si no conoces el sitio. Algunos caminos son angostos y siguen usándose para labores del campo.
Qué ver en el pueblo
La Casa Museo de los Fernández‑Villaamil está en el centro. Es una visita breve, con objetos de la vida rural y algo de arte religioso. Los horarios cambian a menudo; comprueba antes si está abierta.
La iglesia de San Andrés es una parada rápida mientras paseas. No tiene más.
El resto del núcleo son calles cortas, alguna cuesta y edificios de distintas épocas. No hay grandes monumentos ni un casco histórico compacto. Es un pueblo funcional del interior asturiano.
Las aldeas alrededor
El interés suele estar fuera del núcleo principal. Aldeas como Doiras o Serandinas tienen hórreos y construcciones antiguas todavía en uso.
No es un museo al aire libre. Hay gente viviendo aquí todo el año. Si paseas por estos sitios, hazlo sin salirte de los caminos públicos.
El paisaje es ese: prados verdes, huertos pequeños y bosques de castaño. Cuando llueve —y llueve— la tierra huele a monte húmedo.
Senderos junto al río
Cerca del río Boal está la ruta de los molinos. El camino pasa junto a restos de molinos hidráulicos abandonados; algunos se ven claramente, otros están casi cubiertos por la maleza.
No es un paseo urbano. Después de llover puede haber barro o tramos embarrados. Lleva calzado que no te importe manchar.
En otoño algunos vienen por setas: níscalos o boletus aparecen por la zona pero hay que saber dónde buscar —y respetar las propiedades— para no tener problemas.
Un lugar tranquilo
Boal tiene poca actividad fuera del verano o los fines de semana festivos entre semana puede parecer vacío si buscas ambiente animado o muchos servicios turísticos este no es tu sitio como base para explorar el occidente asturiano funciona bien aunque desde aquí todo queda a media hora mínimo por carretera lenta mi consejo viene sin prisa da una vuelta por el pueblo luego recorre alguna aldea lleva siempre algo para la lluvia y no confíes en los tiempos que pone el gps