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sobre Castropol
Balcón sobre la ría del Eo
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En el extremo más occidental de Asturias, donde la ría del Eo marca la frontera natural con Galicia, Castropol se asoma al agua como un mirador tranquilo. Con unos 3.400 habitantes, la villa cae en pendiente por una pequeña península, y esa silueta sobre la ría es lo que primero se queda en la memoria.
El casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural, se recorre mejor sin prisa: casonas blasonadas, callejuelas empedradas y un aire marinero sereno. Además, la ubicación viene bien para moverse por el Occidente asturiano y asomarse a Galicia sin grandes desplazamientos.
Qué ver en Castropol
El casco histórico concentra lo esencial. Calles como la Calle de la Pescadería o la Rúa Real permiten ver casas señoriales y palacetes indianos de los siglos XVII y XVIII.
El Palacio de Valledor (siglo XVII) llama la atención por su piedra y su escudo. Cerca, la Capilla de Santa María del Campo —de origen medieval, muy reformada— ocupa una de las cotas altas. Para vistas, el Parque Vicente Loriente funciona bien, sobre todo cuando baja el sol.
La Iglesia de Santiago de Castropol (siglo XIX) sustituyó a un templo anterior del XVI. Ya fuera de la villa, merece una escapada Figueras, donde está el Palacio de los Marqueses de Santa Cruz de Marcenado (siglo XVIII).
En la costa, la playa de Penarronda (compartida con Tapia de Casariego) tiene arenal amplio y formaciones rocosas. La playa de Barayo, Reserva Natural Parcial, mantiene un ambiente más salvaje en la desembocadura del río.
Qué hacer
El paseo por el Camino de la Ría regala buenas panorámicas y suele interesar a quien busca aves y fotografía de paisaje. En verano también se ve movimiento de navegación por la ría y pesca deportiva.
En la mesa mandan los productos de la ría (ostras, mejillones, berberechos) y la despensa del interior: ternera, quesos y repostería tradicional. El Camino de Santiago por la costa atraviesa el municipio, y hay opciones para enlazar rutas a pie o en bicicleta por caminos rurales entre parroquias.
Si solo tienes 2 horas
- Sube al casco histórico y recorre Rúa Real y la Calle de la Pescadería.
- Acércate al entorno de Santa María del Campo y remata en el Parque Vicente Loriente para las vistas sobre la ría.
- Si te queda margen, baja hacia el borde del agua para un paseo corto y fotogénico.
Errores típicos
- Quedarse solo en la villa y no acercarse a Figueras o a alguna playa del concejo.
- Ir con prisa: las cuestas y el empedrado se llevan mejor con calzado cómodo y un poco de tiempo.
- Intentar entrar con el coche hasta el corazón del casco histórico: compensa aparcar fuera y caminar.