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sobre Colunga
Costa de los Dinosaurios
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Entre el Cantábrico y las laderas de la Sierra del Sueve, Colunga se asienta con calma en la costa oriental asturiana. Con algo más de 3.000 vecinos, el concejo conserva un pulso rural y marinero reconocible: casas tradicionales, algún aire de indianos y una vida cotidiana poco teatral.
Aquí el plan suele mezclarse sin esfuerzo: una mañana de museo y costa, una tarde de puerto y miradores, y una mesa donde manda el producto del mar con sidra.
Qué ver en Colunga
El Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), en la Rasa de San Telmo, es la visita más popular, con el mar muy cerca. Para completar, encaja bien la Ruta de los Dinosaurios, que recorre varios puntos del litoral donde se localizan icnitas.
En patrimonio, merece una parada la Iglesia de Santa María de Sabada (siglo XIII). En la capital, la Iglesia de San Cristóbal (siglo XVIII) y un paseo corto por el centro: casonas, alguna casa de indianos y ambiente de villa asturiana.
En la costa, La Isla y La Griega son las playas más conocidas, con acceso sencillo. Si el día acompaña, el Mirador del Fitu queda a tiro y ayuda a leer el mapa: costa, Sueve y, a veces, Picos.
Y, cómo no, Lastres: cuestas, puerto y casas colgadas sobre el mar.
Si solo tienes 2 horas
- MUJA o, si prefieres aire libre, un tramo corto por la costa en busca de icnitas.
- Mirador del Fitu si hay visibilidad.
- Remate en Lastres con un paseo hasta el puerto (mejor andando).
Errores típicos
- Ir a Lastres en hora punta de verano y pretender aparcar en el centro: compensa madrugar o dejar el coche fuera y entrar caminando.
- Bajar a las playas sin mirar marea y mar: el cambio se nota y puede cortarte el paseo.
- Quedarse solo con el museo: si el cielo abre, subir al Fitu da contexto a todo lo que has visto.