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sobre Llanes
Villa de cine y playas únicas
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En el oriente asturiano, con los Picos de Europa muy cerca y el Cantábrico marcando el ritmo, Llanes funciona como villa marinera y como buen campamento base para alternar costa y montaña. Con unos 13.600 habitantes, tiene un casco antiguo fácil de recorrer a pie, un puerto con movimiento y un litoral que cambia de paisaje cada pocos kilómetros.
Un paseo por el centro ayuda a entender su pasado defensivo: calles estrechas, casas con escudos y tramos de muralla. En el eje del casco histórico aparecen la Basílica de Santa María (gótica) y la Torre del Castillo (siglo XIII). Para despejar y ver el mar desde arriba, el Paseo de San Pedro se hace en un rato y asoma a los acantilados sin complicaciones.
En el puerto llaman la atención los Cubos de la Memoria, una intervención artística sobre antiguos bloques de hormigón. Y fuera de la villa, el concejo suma más de 30 playas y calas: desde arenales abiertos como Toró hasta rincones más recogidos como Ballota o Poo. Mención aparte merece Gulpiyuri, playa interior conectada al mar por un conducto subterráneo.
Para caminar, la Senda Costera enlaza miradores y playas, y en algunos tramos coincide con el Camino de Santiago de la Costa. Si el mar entra con fuerza, los bufones (Pría y Santiuste, entre otros) se hacen notar: agua y aire salen a presión por grietas y chimeneas de la roca.
En la mesa manda lo que dé el día: pescado y marisco cuando hay faena, y quesos de la zona. En otoño suelen ganar peso las jornadas gastronómicas.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el casco histórico (muralla, Basílica, Torre).
- Paseo tranquilo por el Paseo de San Pedro.
- Puerto y Cubos de la Memoria.
- Si te queda margen, acercarte a Toró o Poo según te apetezca playa rápida o paseo.
Errores típicos
- Ir a los bufones con mar en calma: pueden parecer “poca cosa”. Con oleaje fuerte, respeta distancias y no te arrimes a los agujeros.
- Visitar Gulpiyuri sin fijarte en la marea: cambia mucho el aspecto y la gracia del sitio.
- Pretender ver “todas las playas” en un día: mejor elegir 2–3 y caminar sin prisas.
- En verano, entrar al centro en coche sin plan: conviene aparcar con cabeza y asumir que tocará andar.