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sobre Ponga
Parque Natural de Ponga
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Ponga, en el Oriente de Asturias, es montaña de verdad: pueblos mínimos, carreteras estrechas y un paisaje que marca el paso. Con algo más de 600 vecinos repartidos en núcleos rurales, aquí manda el bosque atlántico, las gargantas y las brañas.
El concejo es Reserva de la Biosfera (UNESCO) y se nota: hayedo cerrado, roca caliza, agua fría y vida salvaje. Oso pardo, lobo y rebeco están, pero lo normal es ver huellas, excrementos y algún bicho a lo lejos. Se viene con calma y con respeto: esto es territorio natural, no un parque temático.
Qué ver en Ponga
El Desfiladero de los Beyos suele ser la primera impresión: el río encajado y las paredes verticales acompañando la carretera. Solo con atravesarlo ya entiendes el carácter del concejo.
San Juan de Beleño, capital, sirve para situarse (hay centro de interpretación). En Casielles, Sobrefoz o Taranes apetece pasear despacio y mirar detalles: piedra, pizarra, hórreos y cierres tradicionales.
Si te tira el patrimonio discreto, la ermita de Santa María de Viego encaja bien. Y el Bosque de Peloño es uno de esos hayedos que dejan poso, sobre todo cuando el otoño se enciende.
Qué hacer
Senderismo con cabeza: la Ruta del Arcediano y cumbres como Tiatordos o Pico Pierzu piden forma, experiencia y meteo estable. Para observar fauna, prismáticos y distancia.
Si solo tienes 2 horas
- Cruza el Desfiladero de los Beyos sin prisas (y sin paradas forzadas).
- Acércate a San Juan de Beleño y da un paseo corto por el pueblo.
- Si la carretera y el tiempo acompañan, asómate a algún núcleo cercano (por ejemplo Sobrefoz o Taranes) para ver arquitectura y paisaje.
Errores típicos
- Parar en el desfiladero donde no toca: la carretera es estrecha y con poca visibilidad.
- Salir a cumbre sin revisar la meteo; aquí cambia rápido.
- Ir “en zapatillas” y sin abrigo: incluso en verano, en umbría y altura refresca y el suelo suele estar húmedo.
Información práctica
Desde Oviedo, el acceso habitual pasa por Cangas de Onís y la AS-261 por Beyos. Calzado de montaña y una capa de abrigo suelen ser buena idea casi siempre. Respeta cierres, ganado y sendas señalizadas: estás en una Reserva de la Biosfera.