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sobre Costitx
Pequeño municipio astronómico que alberga el observatorio de Mallorca; entorno rural muy tranquilo y cielos limpios
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Costitx queda en el centro del Pla de Mallorca, en una zona de relieve suave donde los pueblos aparecen separados por campos de cultivo y carreteras secundarias. El turismo en Costitx nunca ha tenido el peso que sí se ve en la costa. Aquí el ritmo sigue marcado por la agricultura y por la vida de un municipio pequeño, de algo más de mil quinientos habitantes.
El nombre del pueblo aparece ligado a uno de los hallazgos arqueológicos más conocidos de Mallorca: los llamados Toros de Costitx. Son tres cabezas de bronce de época talayótica que se encontraron en el santuario de Son Corró a finales del siglo XIX. Las piezas originales se conservan hoy en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Aun así, el descubrimiento ayuda a entender que este territorio estuvo ocupado mucho antes de la formación del pueblo actual.
El centro del pueblo
El casco urbano es reducido y bastante claro en su estructura. Las calles convergen hacia la plaza donde se levanta la iglesia parroquial de Santa María. El edificio actual es posterior a la fundación medieval del pueblo y ha tenido reformas a lo largo del tiempo, algo habitual en las parroquias rurales de Mallorca.
Más que por su arquitectura, la iglesia interesa por lo que explica del trazado del pueblo. Durante siglos fue el punto alrededor del cual se organizó la vida local: mercado, reuniones y celebraciones religiosas. Todavía hoy la plaza mantiene ese papel de lugar de encuentro.
El resto del centro se recorre con facilidad. Casas de dos plantas, muros de piedra clara y persianas mallorquinas pintadas en verde o azul forman un paisaje doméstico bastante homogéneo. No es un conjunto monumental, pero sí coherente con la historia agrícola del Pla.
El paisaje agrícola del Pla de Mallorca
Al salir del núcleo urbano aparece el paisaje que define realmente Costitx. Parcelas amplias, almendros, higueras y campos de cereal ocupan casi todo el territorio. Entre las fincas aún se ven construcciones tradicionales vinculadas a la explotación agrícola, algunas muy antiguas.
Este paisaje no es decorativo. Sigue siendo productivo. En distintas épocas del año cambian los trabajos en el campo y también la apariencia del entorno. En invierno los almendros marcan el ritmo visual del Pla; en verano dominan los tonos secos del cereal y la tierra.
Los caminos rurales permiten entender bien esa estructura del territorio. No son rutas pensadas para excursionismo de montaña, sino vías agrícolas que conectan fincas y pequeños núcleos.
El Planetario de Mallorca
A poca distancia del centro está el Planetario de Mallorca. Su presencia puede parecer inesperada en un municipio tan pequeño, pero responde a una iniciativa que lleva años acercando la observación astronómica al interior de la isla.
El lugar combina proyecciones en cúpula con actividades relacionadas con el cielo nocturno. Cuando el tiempo lo permite, también se realizan observaciones con telescopio. La programación cambia según la temporada, así que conviene consultarla antes de ir.
La elección de este punto no es casual. El Pla de Mallorca tiene menos contaminación lumínica que la costa, lo que facilita ver el cielo con mayor claridad.
Una visita breve por el pueblo
Costitx se recorre en poco tiempo. En una o dos horas se puede caminar por la plaza, entrar en la iglesia si está abierta y dar una vuelta por las calles cercanas. El interés del lugar está más en el contexto que en la acumulación de monumentos.
Si hay algo de tiempo extra, merece la pena salir unos minutos del centro y recorrer alguno de los caminos agrícolas que rodean el pueblo. Basta alejarse un poco para entender cómo se organiza el territorio del Pla.
Antes de ir
El planetario no funciona siempre con el mismo horario y muchas de sus actividades dependen del cielo despejado. Revisar la programación evita desplazamientos inútiles.
En verano conviene evitar las horas centrales del día si se piensa caminar por los caminos rurales. La sombra es escasa y el calor se nota mucho en esta parte de la isla.
También es útil ajustar las expectativas. Costitx no es un pueblo monumental ni un destino pensado para pasar todo el día. Su interés está en la arqueología talayótica, en el paisaje agrícola del Pla y en la presencia poco habitual de un planetario en medio del campo.
Cómo llegar
Costitx está a unos 30 kilómetros de Palma. Se llega por carreteras del interior del Pla de Mallorca, sin grandes desniveles pero con tramos tranquilos donde el coche avanza más despacio que en la autopista.
Existe conexión en autobús desde Palma, aunque con frecuencias limitadas. Si la visita gira en torno al planetario, lo más sensato es comprobar antes los horarios de transporte y de las sesiones programadas. Así se evita tener que ajustar todo el día a un único trayecto de ida o de vuelta.