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sobre Son Servera
Municipio que combina tradición con turismo de golf y playa; destaca su iglesia nueva inacabada a cielo abierto
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En la comarca de Llevant, Son Servera mezcla vida de pueblo y campo con la costa a un paso. Con unos 12.215 habitantes y a 103 metros de altitud, conserva un centro urbano reconocible —piedra arenisca, portones de madera, patios cuidados— y un entorno agrícola que, fuera de temporada, todavía marca el ritmo.
Funciona bien como base si te apetece alternar un paseo por el casco antiguo con rutas entre almendros y algarrobos, y terminar el día cerca del mar. Aquí no hace falta correr: lo agradece quien viene buscando calma, y también quien quiere moverse en bici o a pie y volver a dormir en un lugar tranquilo.
Qué ver en Son Servera
La iglesia parroquial de Sant Joan Baptista preside el centro. Vale la pena entrar con tiempo y fijarse en los detalles del interior y en cómo el edificio ordena la plaza y las calles de alrededor.
El casco antiguo se recorre fácil: calles cortas, casas tradicionales mallorquinas y algunas casas señoriales que dejan entrever el pasado agrícola y acomodado de la zona.
En las afueras, el paisaje pasa a bancales y campos de cultivo. De vez en cuando asoman molinos antiguos, recuerdo de la Mallorca de secano.
Qué hacer
Para senderismo y bicicleta, los caminos rurales del término municipal son agradecidos y poco exigentes, con tramos que abren vistas hacia la Serra de Llevant.
La gastronomía se entiende mejor pasando por el mercado semanal y probando producto de temporada: huerta, quesos, repostería tradicional. Si te interesa la artesanía, pregunta por talleres locales de cerámica y madera y entra con calma.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de Sant Joan Baptista se celebran a finales de junio, con actos populares. En agosto suele haber fiestas de verano y, en Navidad, actividades vinculadas a belenes y representaciones vecinales. A lo largo del año aparece la Fira d'Artesania en distintas fechas.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el centro: iglesia y calles cercanas, mirando fachadas y patios.
- Paseo breve por el casco antiguo (sin rumbo fijo, es la mejor manera).
- Salida corta hacia algún camino rural cercano para llevarte una panorámica del paisaje agrícola.
Errores típicos
- Llegar en pleno mediodía en verano y pretender caminar largo: mejor reservar las rutas para primera o última hora.
- Ir sin coche pensando que todo queda cerca: se puede llegar en autobús, pero para moverse por el entorno y la costa conviene planificar bien los trayectos.
- Quedarse solo en el centro: el carácter del municipio se entiende mejor saliendo un poco a los caminos de fuera.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Palma, acceso por la Ma-15 y después Ma-4040 (aprox. una hora en coche). También hay autobuses desde la capital.
Mejor época: Primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre) por temperaturas más suaves y menos gente. En verano hay más ambiente, pero también más calor.
Consejos útiles: Si quieres combinar campo y costa con libertad de horarios, ayuda disponer de vehículo. Para el mercado semanal, conviene confirmar el día en el ayuntamiento.