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sobre Es Castell
Pueblo de herencia británica situado en la boca del puerto de Mahón; primer lugar de España donde sale el sol
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En el sureste de Menorca, donde la isla se abre hacia el gran puerto de Mahón, Es Castell mantiene una personalidad propia: urbanismo del siglo XVIII, huella británica y vida marinera a ras de agua. Con unos 7.629 habitantes y casi al nivel del mar, se recorre bien a pie y ayuda a entender por qué esta zona fue estratégica en la historia naval menorquina.
Antiguamente llamado Villacarlos, nació como villa planificada, y eso se nota: calles rectas, plazas claras y una relación constante con la bahía. Fachadas blancas de aire georgiano conviven con calas pequeñas y embarcaciones amarradas, en un paisaje más cotidiano que de postal.
Qué ver en Es Castell
El gran protagonista es el puerto natural (compartido con Mahón), enorme y tranquilo, especialmente fotogénico al amanecer.
La Iglesia del Rosario (s. XVIII) ayuda a ubicar el periodo histórico de la villa, con una estética sobria.
El Museo Militar de Menorca, en los antiguos cuarteles de Cala Corb, repasa la historia defensiva de la isla.
Entre las fortificaciones, la Fortaleza de Marlborough es de las más completas, con galerías subterráneas y estructuras del siglo XVIII.
Para un paseo corto junto al agua, Cala Corb y Cala Fonts reúnen casitas de pescadores y ambiente de puerto.
Qué hacer
Caminar por el frente marítimo hacia Cala Fonts es el plan más sencillo. En la bahía se practica kayak y otros deportes náuticos cuando el mar acompaña. Si apetece alargar, el Camí de Cavalls pasa cerca y regala tramos costeros con vistas abiertas.
En la mesa manda el recetario marinero: pescado a la plancha, guisos y producto del día cuando entra en lonja.
Fiestas y tradiciones
Las Festes de Sant Jaume se celebran a finales de julio, con actos populares y ambiente en la calle. En verano también hay programación festiva y mercados, y en Navidad se vive un tono más familiar.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Mahón, son unos 3 km por la Me-8. Hay conexión en autobús y el aeropuerto queda a pocos minutos en coche.
Mejor época
Abril-junio y septiembre-octubre suelen traer buen tiempo y menos gente. Julio y agosto concentran más ambiente y más afluencia; si buscas calma, compensa madrugar o moverse al atardecer.
Errores típicos
- Llegar a Cala Fonts en hora punta de verano y dar vueltas para aparcar.
- Ir a las fortificaciones con calzado poco adecuado (hay tramos de piedra y desnivel).
- Esperar playa de arena grande: aquí el atractivo va más de puerto, historia y paseo que de arenales.